La jornada de este 25 de abril ha arrancado con problemas en carretera. Dos turismos han colisionado en la conexión entre la A-5 y la M-40, en un punto especialmente conflictivo para el tráfico, justo en la salida hacia Alcorcón y la incorporación a la circunvalación.
Según la información disponible, el accidente se ha producido cuando un vehículo que circulaba por el carril derecho, en dirección a la A-5, ha realizado un giro para incorporarse a la M-40. En ese momento se ha producido el choque con otro turismo. Por ahora, no han trascendido las causas exactas del siniestro.
El impacto, aunque aparatoso, se ha saldado sin heridos. Un dato clave que evita consecuencias mayores, pero que no ha impedido que el tráfico se vea seriamente afectado durante buena parte de la mañana.
Porque el verdadero problema ha llegado después. La colisión ha tenido lugar en uno de los puntos clave de esta conexión, generando importantes retenciones en la M-40. El atasco no se ha quedado solo en la vía principal: ha terminado afectando también a accesos cercanos, incluyendo el entorno de La Fortuna, en Leganés.
La intervención de la Guardia Civil ha sido rápida. Los agentes se han desplazado hasta el lugar del accidente y han procedido a cortar el carril izquierdo, donde han quedado inmovilizados los dos vehículos implicados. Una medida necesaria para garantizar la seguridad, pero que ha agravado aún más la congestión en una zona ya de por sí complicada en horas de tráfico.

Este tipo de incidentes vuelve a poner el foco en un punto negro habitual para los conductores del sur de Madrid. Una conexión que, sin necesidad de grandes accidentes, ya suele registrar tráfico intenso y que, con cualquier incidencia, colapsa rápidamente.
Para los vecinos de Leganés, especialmente en zonas como La Fortuna, el efecto es inmediato: más tiempo en carretera, accesos más lentos y una sensación recurrente de saturación en los principales enlaces viarios.



