El aviso llegó al 112 poco antes de las cuatro de la tarde del 25 de abril. Un incendio en el cuadro eléctrico de un edificio de la calle Mayorazgo alertaba a los vecinos, que empezaban a ver humo e incluso pequeñas llamas en la instalación.
En un primer momento, algunos medios apuntaron a una posible explosión, pero fuentes del 112 lo descartan por completo. Según indican, todo apunta a un cortocircuito como origen del incidente.
Hasta el lugar se desplazaron rápidamente los Bomberos de la Comunidad de Madrid, que acudieron con tres dotaciones. Su intervención fue clave para evitar que la situación fuera a más en un edificio que, durante varios minutos, vivió momentos de tensión entre los residentes.
El incendio, sin embargo, estaba localizado en el cuadro eléctrico, lo que permitió a los efectivos actuar con rapidez y controlarlo en pocos minutos.
A pesar del susto, no hubo que lamentar daños personales ni evacuaciones. Además, según las primeras informaciones, el incidente no provocó afectaciones graves en el suministro eléctrico del edificio, que se mantuvo operativo tanto en las viviendas como en las zonas comunes.
Un episodio que se queda en un susto, pero que vuelve a poner el foco en este tipo de incidencias domésticas que, aunque frecuentes, pueden generar gran alarma entre los vecinos.



