Sin puertas de emergencia, sin escaleras exteriores y sin rutas de evacuación seguras. Así está el CEIPSO Víctor Pradera de Leganés, donde la comunidad educativa ha convocado una manifestación el 15 de mayo para exigir mejoras urgentes.
Un colegio sin medidas de emergencia
El CEIPSO Víctor Pradera, que acoge a más de 450 alumnos desde 3 años a 2º de la ESO, acaba de cumplir 50 años. Cuando se construyó, medidas de emergencia que ahora son obligatorias, como una salida de emergencia o puertas anchas, no lo eran. Por eso, el centro carece de ellas.
«Se escudan en que es un edificio antiguo, pero la normativa de seguridad está para algo, sea o no antiguo», sentencia Ana, presidenta del AMPA.
Y es que, no solo se trata de la falta de puertas de emergencia, sino de la instalación eléctrica: los cuadros de luces se encuentran en los pasillos de salida de los edificios. «Todo lo que es potencialmente inflamable está bloqueando las salidas de evacuación».
Las mejoras «innecesarias»
Los diferentes equipos de AMPAs y directivos del centro han hecho presión a lo largo de los años para que se construyan estas mejoras, sin éxito.
«Llevamos muchos años con esto. Otros centros de Leganés como el Aben Hazam consiguieron sus salidas de emergencia después de mucho pelear, pero al Víctor Pradera no se le ha escuchado», lamenta Mari Carmen Morillas, presidenta de la FAPA Giner de los Ríos.
Para reivindicar esta situación, el último movimiento ha sido una carta remitida a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, que respondió, por teléfono que «estas mejoras de seguridad eran innecesarias».
Una manifestación por la seguridad
Ante esto, el AMPA del CEIPSO Víctor Pradera ha dado un golpe en la mesa y ha convocado una manifestación. Será el 15 de mayo, aprovechando el festivo, y partirá a las 9:30h del colegio (C/Monegros, 27) recorriendo las calles de Leganés hasta llegar a la DAT Sur (C/ Maestro, 19). Allí se entregarán las firmas que han recogido para reivindicar estas mejoras.
Para Ana, la situación es clara: «Si pasa algo, todos se echarán las manos a la cabeza pero quienes morirán serán nuestros hijos».



