Más de 3.500 alumnos de Secundaria de todos los institutos de Leganés han participado este curso en el programa municipal “Convivencia consciente y activa”, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento con el objetivo de mejorar la comunicación entre estudiantes, prevenir conflictos y fomentar relaciones más sanas dentro y fuera de las aulas.
El programa, coordinado por las áreas de Infancia y Adolescencia y Juventud, ha cerrado esta semana su edición con una gran jornada final celebrada en Centro Deportivo La Cantera. Más de 600 jóvenes participaron en actividades colaborativas y deportivas junto a estudiantes de otros institutos de la ciudad.

Lejos del formato clásico de charla o conferencia, el proyecto ha apostado durante todo el curso por dinámicas participativas y talleres prácticos enfocados a cuestiones que afectan directamente al día a día adolescente: convivencia, comunicación, resolución de conflictos, gestión emocional o estrés.
Talleres para aprender a convivir y resolver conflictos
La iniciativa se ha dividido en diferentes bloques según el curso de los estudiantes. Los alumnos de 1º de ESO han trabajado aspectos relacionados con convivencia y comunicación; los de 3º han participado en talleres de resolución de conflictos; y los de 4º han abordado herramientas para la gestión del estrés.
Uno de los aspectos más llamativos del programa ha sido la formación del denominado “alumnado ayudante”, estudiantes seleccionados en cada instituto para actuar como mediadores entre compañeros y ayudar a detectar o resolver conflictos dentro de los centros educativos.
Según explican desde el Ayuntamiento, el proyecto busca que los jóvenes aprendan a expresar emociones, escuchar a otros compañeros y reforzar habilidades sociales en una etapa especialmente sensible.
Deportes, murales y desayunos entre alumnos de distintos institutos
La jornada final celebrada en La Cantera también quiso fomentar la relación entre estudiantes de distintos centros educativos de Leganés. Para ello se organizaron actividades deportivas como floorball o voleibol, además de un mural colaborativo donde los participantes dejaron mensajes relacionados con la convivencia y el trabajo en equipo.

Además, el programa incluyó una iniciativa curiosa: invitar a desayunar a aquellos alumnos que acudían acompañados de estudiantes de otros institutos, con la intención de romper grupos cerrados y favorecer nuevas amistades.
Los propios estudiantes destacaron entre los aspectos positivos “sentirse escuchados”, mejorar el ambiente entre compañeros y poder relacionarse con jóvenes de otros centros educativos de la ciudad.
Durante la jornada estuvieron presentes el alcalde, Miguel Ángel Recuenco (PP), y la concejala de Juventud, Almudena A. Jiménez, quienes conversaron con los participantes sobre el funcionamiento del programa y su experiencia durante el curso.



