Los dueños de perros de Leganés vuelven a estar en alerta. El pasado domingo 28 de junio aparecieron varios trozos de fuet con alfileres en un descampado situado junto a la calle Pedro de Valdivia, una zona frecuentada por vecinos que pasean a sus mascotas.
Según han denunciado varios propietarios, no es la primera vez que encuentran comida manipulada con objetos punzantes en este mismo lugar. El objetivo de estos cebos suele ser causar lesiones graves, e incluso la muerte, a los animales que los ingieren.
Un peligro para los perros
Los fragmentos de embutido fueron retirados por los propios vecinos tras detectar que contenían alfileres ocultos en su interior. Los propietarios de mascotas piden ahora máxima precaución a quienes frecuenten la zona y recomiendan mantener a los perros vigilados en todo momento para evitar que puedan comer cualquier alimento abandonado en el suelo.
La colocación de este tipo de cebos constituye un grave riesgo para los animales y puede acarrear responsabilidades penales si se identifica a la persona autora de los hechos.
Una zona habitual para pasear con mascotas
El hallazgo se produce en un momento en el que Leganés cuenta con más espacios habilitados para que los perros puedan pasear sin correa en determinados horarios.
Tras la polémica generada a finales de 2024 por el aumento de las sanciones a propietarios de perros, el Ayuntamiento amplió las zonas autorizadas para que las mascotas pudieran ir sueltas, pasando de dos áreas de esparcimiento a ocho nuevos espacios repartidos por la ciudad, con horarios específicos según la época del año.
Aunque el descampado de la calle Pedro de Valdivia no forma parte de esas áreas habilitadas, sí es un lugar utilizado habitualmente por numerosos vecinos para pasear con sus animales.
Piden extremar la vigilancia
Los propietarios que han denunciado el hallazgo insisten en que no se trata de un hecho aislado y reclaman que se investigue quién está colocando estos cebos.
Mientras tanto, recomiendan pasear con los perros atados en esta zona, evitar que coman cualquier alimento encontrado en el suelo y avisar inmediatamente a la Policía Local si aparecen nuevos cebos manipulados para que puedan ser retirados y, en su caso, investigados.



