Pedir cita con un especialista en el Hospital Severo Ochoa de Leganés puede significar esperar apenas once días… o casi tres meses. Todo depende de la consulta a la que haya que acudir. Los datos de julio de 2026 muestran enormes diferencias entre servicios y dibujan una fotografía con luces y sombras para la sanidad pública de Leganés.
El caso más llamativo es Rehabilitación. En julio, última serie de datos oficiales desgranados por especialidad y hospital, había 1.722 pacientes esperando una primera consulta y la demora media alcanzaba los 83,9 días, prácticamente tres meses.
La comparación con otros hospitales del sur de Madrid agranda la diferencia. Ese mismo mes, Rehabilitación registraba 70,78 días en Alcorcón, 52,56 en Fuenlabrada, 36,72 en Móstoles y 31,15 en Getafe.
No parece, además, un problema exclusivamente vinculado al verano. Según la evolución recopilada por Leganés Activo, en noviembre de 2025 la demora ya alcanzaba los 73 días y en febrero llegó a superar los 88. Durante la primavera se redujo hasta 61 días en mayo, pero julio ha vuelto a situarla cerca de sus máximos.
Otorrinolaringología casi duplica su lista de pacientes
Otro servicio que merece atención es Otorrinolaringología. En noviembre había 930 pacientes esperando; en julio son 1.657, lo que supone 727 personas más. También crece la espera: de 23 días en noviembre hasta los 44,05 días actuales. En mayo llegó incluso a superar los 48.
La comparación territorial vuelve a mostrar diferencias importantes. En julio, un paciente esperaba de media 16,44 días en Móstoles, 30,98 en Fuenlabrada, 44,05 en Leganés, 50,4 en Alcorcón y 72,12 en Getafe.
Medicina Interna también empeora
La evolución de Medicina Interna sigue una tendencia similar. El servicio pasa de 389 pacientes y 31,6 días de espera en noviembre a 547 personas y 41,94 días en julio.
Leganés presenta aquí la demora más elevada entre los hospitales comparados: 32,07 días en Alcorcón, 29,31 en Fuenlabrada, 23,63 en Getafe y 15,77 en Móstoles.

La diferencia entre el Severo Ochoa y Móstoles supera los 26 días.
Oftalmología: mil pacientes menos, pero más tiempo esperando
Los datos de Oftalmología ofrecen una de las paradojas más llamativas.
La lista de pacientes se ha reducido en unas 1.000 personas desde noviembre, pasando de 4.657 a 3.657 pacientes en julio. Sin embargo, el tiempo de espera ha aumentado desde 58,5 hasta 69,95 días.
Es decir, hay menos pacientes esperando una primera consulta, pero quienes permanecen en la lista tardan más en ser atendidos.
Aun así, Leganés no presenta los peores datos del entorno. La espera alcanza 110,53 días en Alcorcón y 108,85 en Getafe, mientras que Fuenlabrada se sitúa en 63,1 días y Móstoles en 58,26.
Traumatología: la otra cara del Severo Ochoa
Basta con cambiar de consulta para encontrar una realidad completamente diferente.
Traumatología registra 2.720 pacientes esperando, pero una demora media de solo 21,33 días. Es una cifra especialmente baja si se compara con hospitales próximos. En Getafe la espera se dispara hasta 117,54 días, en Fuenlabrada alcanza 108,29, en Móstoles 98,64 y en Alcorcón 86,86.
Un paciente de Traumatología espera, de media, más de 96 días menos en Leganés que en Getafe.
Algo similar ocurre en Dermatología. El Severo Ochoa registra 26,96 días, frente a los 45,9 de Móstoles, 51,73 de Alcorcón, 54,68 de Fuenlabrada y 75,59 de Getafe.

También hay pruebas que superan los tres meses
La desigualdad no se limita a las consultas con especialistas. Algunas pruebas diagnósticas del Severo Ochoa también acumulan importantes demoras.
La Resonancia Magnética presenta 93,35 días de espera media, con 46 pacientes pendientes. Le siguen las gastroscopias, con 81,18 días y 398 pacientes, y las ecografías, con 73,98 días y 1.825 personas esperando.
En el otro extremo se encuentran el ecocardiograma, con 14,68 días, la ergometría, con 19,5, y la colonoscopia, con 23,66.
Los datos dejan así una conclusión difícil de resumir con un simple «bien» o «mal». El Hospital Severo Ochoa funciona a dos velocidades: algunas especialidades ofrecen tiempos claramente mejores que los hospitales vecinos, mientras otras acumulan demoras mucho más prolongadas y, en determinados casos, empeoran respecto a meses anteriores.
La experiencia de un paciente en Leganés puede cambiar radicalmente dependiendo de la puerta a la que tenga que llamar.




