Cuatro jornadas, tres partidos fuera de casa y ni un solo minuto por detrás en el marcador. El CD Leganés de Rubén Albés continúa invicto después del 0-0 frente a Las Palmas y empieza a construir una identidad que va mucho más allá de los ocho puntos que aparecen en la clasificación: a este equipo, de momento, cuesta muchísimo hacerle daño.
Los números empiezan a ser significativos. El Leganés solo ha recibido un gol en cuatro jornadas, el que Abel Ruiz marcó en el minuto 89 del estreno frente al Girona. Desde entonces han llegado tres porterías a cero consecutivas ante Real Oviedo, Eldense y Las Palmas.
Y lo ocurrido en Gran Canaria añade un matiz importante. Esta vez los pepineros no tuvieron que sobrevivir con diez como en Oviedo ni esperar hasta el último suspiro para encontrar el gol como frente al Eldense. El Leganés fue capaz de generar más y mejores ocasiones que uno de los equipos llamados a estar arriba, aunque volvió a faltarle precisión en el último metro.
El Leganés se quedó a centímetros de llevarse los tres puntos
Zico Buurmeester tuvo la primera gran ocasión con una volea que se estrelló contra el larguero en el minuto 12. Naim dispuso después de un mano a mano que no consiguió resolver y, ya en la segunda mitad, Gharbi tampoco aprovechó una buena asistencia de Álvaro Morata.
Sancris rozó el palo poco después de entrar, Ignasi Miquel obligó a Caro a intervenir y Patrick Soko todavía tuvo otra ocasión en una transición rápida. El empate, por tanto, dejó una sensación extraña: un buen punto acompañado de la impresión de haber dejado escapar otros dos.
El propio Albés lo reconoció al término del encuentro. El entrenador consideró que su equipo había sido superior «en juego y ocasiones», aunque defendió el valor de sumar en un estadio complicado ante uno de los candidatos a las posiciones altas.
Morata debuta, pero Albés pone el foco en el equipo
El partido también suponía el esperado debut de Álvaro Morata con el CD Leganés. El delantero fue titular y disputó 66 minutos antes de dejar su sitio a Soko. Morata participó en varias acciones ofensivas y dejó una buena asistencia para Gharbi, pero Albés evitó convertir el encuentro en un examen individual al nuevo fichaje.
«No es un día para hablar de Álvaro, sino del rendimiento del equipo», señaló el técnico, satisfecho tanto con el trabajo del internacional español como con la aportación posterior de Soko. Y quizá ahí esté la principal noticia de este comienzo de temporada. Mientras todas las miradas externas apuntan hacia Morata, el Leganés está creciendo desde el bloque.
Tres porterías a cero y una asignatura pendiente
Albés también destacó el nivel defensivo de su equipo. El técnico evitó reducirlo todo al sistema de cinco defensas y habló de «ganas, alma, espíritu e implicación». Los resultados respaldan esa idea.
Ocho puntos de doce, tres porterías a cero consecutivas y ningún rival capaz todavía de ponerse por delante.
La asignatura pendiente está ahora en el otro área. El Leganés solo ha marcado tres goles pese a generar ocasiones suficientes para aumentar esa cifra.
Albés parece haber construido primero el suelo: un equipo competitivo y difícil de derrotar. El siguiente paso será encontrar el gol que convierta esa solidez en victorias con mayor frecuencia.




