Los vecinos de la calle Bureba 12 llevan más de un año reclamando una solución al ruido y las vibraciones que atribuyen a una aerotermia instalada en el edificio colindante. Su presidente, Mario Moreno, denuncia que las molestias afectan al descanso nocturno y cuestiona que el Ayuntamiento haya cerrado el expediente urbanístico sin comprobar el funcionamiento del aparato.
La unidad exterior está situada en Bureba 14, bajo 2, en un patio interior. Según Moreno y el recurso presentado por su abogada, se encuentra a unos 55 centímetros del suelo. Los denunciantes sostienen que incumple las condiciones de altura y separación recogidas en el planeamiento municipal. «El patio de luces hace eco y es imposible dormir. Los ruidos son insoportables», denuncian.
Cabe destacar que un aparato de aerotermia tiene una función similar al del aire acondicionado pero su diseño hace que su funcionamiento no sea igual. Sus dimensiones y su potencia hacen que sea mucho más ruidoso y aparatoso por lo que la normativa exige que se instale a más de dos metros de altura y separado de las ventanas, algo que en este caso no se cumple.
Una inspección anterior al inicio de las molestias
Durante los últimos doce meses, Mario ha vivido con el ruido de la máquina en la ventana de su habitación, impidiéndole dormir. «Mi casa es un local convertido a vivienda y mi habitación da al patio interior donde está el aparato«, señala Mario. Cuando se enciende, el ruido es tal que le impide dormir, llegando a despertarle a altas horas de la madrugada.
El Ayuntamiento ha tenido constancia de esta situación en más de una decena de ocasiones abriendo diversos expedientes tanto en Urbanismo como Medioambiente, que se han cerrado sin que acudiera un inspector a verlo. «Me alegan que es un local con un cambio de uso a vivienda que es legal. Y me parece bien, pero yo no denuncio el cambio de uso», subraya.
De hecho, uno de los informes se remite a una comprobación realizada el 9 de mayo de 2024, cuando la máquina estaba instalada pero todavía no funcionaba por lo que no se pudieron medir los decibelios ni las consecuencias. En el propio texto se señala que la valoración del ruido no corresponde a la técnica firmante y plantea su posible traslado a Medio Ambiente. Pero no ha habido más visitas.
Sin respuesta sobre el fondo de la denuncia
Moreno denuncia que las reclamaciones «han pasado entre departamentos sin resolver el problema». Por ello ha recurrido el archivo y solicita una inspección presencial, la revisión de la resolución y la retirada del equipo si se confirma el incumplimiento. «¿Cómo puede ser que archiven expedientes alegando una normativa que se está incumpliendo flagrantamente?», denuncia Moreno.
Desde Leganés Activo nos hemos puesto en contacto con el Ayuntamiento el 9 de octubre para conocer sus actuaciones pero hasta el cierre de esta noticia, no hemos obtenido respuesta sobre el fondo del caso ni sobre las comprobaciones realizadas.






