El futuro del esqueleto de Leganés Norte vuelve a generar polémica. Después de que el Gobierno local de PP y ULEG haya sacado a licitación la redacción del proyecto para el nuevo edificio, la Federación Local de Asociaciones de Vecinos de Leganés (FLAV) ha reclamado que no se les haya convocado a una reunión para ser partícipes de este diseño. Una negociación que se recogía en el acuerdo firmado de mayo de 2025.
Las asociaciones acogidas en la FLAV conocían que el Ayuntamiento tenía previsto licitar el proyecto, pero no los detalles. «Desconocemos lo que pretende hacerse en dicho edificio, cuál va a ser su destino, qué pretende albergar, cuáles serán sus usos, a qué población va dirigido…», denuncian.
Ante esto, exigen una reunión urgente donde el Gobierno local les haga partícipe del proceso, el objetivo del edificio y puedan tener voz para la elección de los espacios y los usos que se les dará.
Carlos Delgado asegura que el proyecto recoge las peticiones vecinales
Frente a estas críticas, el primer teniente de alcalde y concejal de Obras, Carlos Delgado (ULEG), defiende que el proyecto responde a criterios técnicos y tiene en cuenta las peticiones recogidas de las entidades vecinales a lo largo de las conversaciones mantenidas.
El concejal, que fue uno de los firmantes del acuerdo, explica que, para poder conciliar las peticiones que ha ido recibiendo, se plantea «un edificio polivalente», capaz de adaptarse a las necesidades que tenga el barrio en cada momento. Así, se espera otorgarle una vida útil de décadas sin necesidad de reformarlo.
Según Delgado, el equipamiento contará con salas amplias, polivalentes y buena iluminación. Además, insiste en que el Gobierno local ha sido y sigue siendo receptivo a las propuestas de los colectivos.
«La puerta del despacho la tenemos siempre abierta», asegura el edil, que considera que la queja vecinal también responde al momento político actual.
La última parcela pública disponible en Leganés Norte
Más allá de las diferencias entre el Gobierno y las asociaciones, el futuro del edificio tiene especial importancia para Leganés Norte.
La Federación recuerda que se trata de la última parcela pública disponible en el barrio, por lo que considera imprescindible que el proyecto responda a las necesidades presentes y futuras de sus habitantes. Una exigencia que el gobierno asegura cumplir, a falta de conocer el definitivo proyecto de obra.






