Cruz Roja Leganés ha celebrado sus 50 años de historia en una jornada en la que la actualidad irrumpió en el homenaje. Lo que debía ser una jornada para recordar cinco décadas de voluntariado, solidaridad y atención a las emergencias quedó marcado por las noticias de un grave accidente ferroviario en Urda (Toledo), que ha dejado más de 30 fallecidos según las primeras informaciones.
Mientras los representantes de la organización repasaban el camino recorrido, sus equipos ya estaban movilizándose para atender una nueva tragedia. La coincidencia convirtió el aniversario en una demostración de aquello que Cruz Roja lleva medio siglo haciendo en Leganés: estar presente cuando más se necesita.
«Hoy es un mal día», decía el Presidente de la Asamblea de Leganés de Cruz Roja, Juan Carlos García, que ha tenido un recuerdo para las víctimas y las familias. «No solo tenemos la mente en los afectados sino que tenemos ya a los equipos actuando», apuntaba la Vicepresidenta de Cruz Roja España, Pilar Roy Merino.
También el alcalde, Miguel Ángel Recuenco (PP), ha dejado a un lado su discurso preparado para expresar su solidaridad: «Mi cabeza está con ese municipio de Toledo donde se ha producido el accidente. Todos estamos con la cabeza dividida». De hecho, a medida que avanzaba el acto, los cargos de Policía Nacional, el gerente del Hospital Severo Ochoa y otros cuerpos de emergencias abandonaban el salón para acudir a coordinar posibles refuerzos en el accidente.
50 años gestionando emergencias
Precisamente coordinar la atención en emergencias, ayudar en las tragedias y acompañar a las víctimas son los pilares de la atención de Cruz Roja Española. Un espíritu que han llevado a Leganés a lo largo de cinco décadas de historia, que ha resumido Juan Antonio Resalt, cronista oficial de la Villa.

Desde la casa de socorro ubicada en el actual Parque de La Chopera, con una ambulancia que llegó a estar tirada por bueyes, hasta el centro que es hoy Cruz Roja, han pasado cinco décadas y multitud de fases. «Hemos vivido una evolución, la misma que el propio municipio. La capacidad de adaptación es lo que hace que seamos lo que somos hoy en día», ha defendido Pilar Roy.
El valor de empresas, voluntarios y socios
Para hacer posible esta evolución, Cruz Roja ha tenido el apoyo de decenas de voluntarios, socios y empresa que han acompañado a la Asamblea. Por ello, han otorgado un pequeño reconocimiento a estas instituciones personificadas en tres nombres propios: Emilio, voluntario de la entidad durante 21 años y actual vicepresidente de la Asamblea; Miguel Ángel Camacho, socio desde hace 54 años; y Juan Villar, representante de Aquaplash service SL.
Además, Cruz Roja ha reconocido a dos de sus expresidentes: Maribel del Olmo y Antonio Cantalapiedra. Ambos lideraron el crecimiento de la Asamblea de Leganés durante épocas muy distintas haciendo que su trabajo permaneciera en constante evolución escuchando siempre las necesidades de su entorno.
«El chaleco de Cruz Roja pesa mucho porque es mucha responsabilidad pero me siento más ligera con él porque detrás hay una institución que te ayuda, te acompaña y te apoya desde la experiencia. Experiencia que gana a través de los años de actuación»
Pilar Roy Merino, Vicepresidenta de Cruz Roja España y presidenta regional de Cruz Roja Madrid
El acto terminó dejando una imagen que resumía mejor que cualquier discurso estos 50 años de historia: mientras Cruz Roja reconocía a quienes habían contribuido a construir su trayectoria en Leganés, los servicios de emergencias volvían a ponerse en marcha ante una nueva tragedia. Medio siglo después de sus primeros pasos en el municipio, la organización mantiene el mismo propósito, aunque hayan cambiado los recursos, las necesidades y la forma de intervenir. Porque detrás de cada aniversario hay cientos de personas que han dedicado su tiempo a ayudar a otras. Y porque, incluso en un día de celebración, las emergencias no esperan.







