AROA DÍAZ / Al igual que ocurriera con los funcionarios, las madres afectadas por el cierre de la ruta escolar del colegio Carmen Conde fueron expulsadas de la sala debido a sus quejas tras la intervención de Verónica Moro, concejala de educación, al respecto de su situación.
Las madres afectadas por el cierre de la ruta escolar del colegio Carmen Conde asistieron el pasado jueves a la sesión plenaria para conocer de primera mano la intervención de la concejala de educación al ser preguntada por su situación.
Tras su intervención, una de las madres afectadas quiso hacer uso de la palabra –algo fuera del reglamento de la sesión de Plenos– para poder matizar las palabras de la concejala, sin embargo, el alcalde Leganés, Jesús Gómez, tras escuchar las críticas, menospreció el problema de las madres que, por falta de transporte personal, no pueden llevar a sus hijos al centro escolar ubicado a kilómetros de su hogar.
«Yo la he visto llegar en un BMW Serie 500 a la parada de la ruta escolar«, aseguró el alcalde.
A pesar de ser llamadas al orden en repetidas ocasiones, las afectadas no dejaron de intentar mostrar su posición ante el Pleno por lo que Gómez exigió que se marchasen de la sala. «BMW Serie 500«, repitió en varias ocasiones mientras ellas abandonaban el palco.
Una actitud, la del alcalde de Leganés, que va en línea con su rechazo a reunirse con las madres en un primer momento pues, según alegaba, es obligación de las familias la escolarización de los niños y, de no acudir a clase, son las autoridades las que deben ponerse en contacto con la Fiscalía de Menores.
En la actualidad, la ampliación de la ruta de un centro cercano al Carmen Conde no satisface a las madres puesto que ésta tan sólo cuenta con una parada ubicada aún a kilómetros de la casa más cercana. Por este motivo, las madres exigen una ampliación de la ruta o amenazan con comenzar una huelga de hambre.





