La cantidad de productos bancarios que existen en la actualidad hacen que cada cliente pueda encontrar justo lo que busca, pero también que exista un exceso de información casi infinita que llega a hacer difícil saber qué es lo más adecuado para cada uno.
A las cuentas de ahorros, fondos, cuentas corrientes… se suman otros conceptos como el de cuenta básica, que no es tan conocido por el público general y, sin embargo, es la mejor opción para un perfil de usuarios con condiciones de residencia especiales que solo quieren domiciliar la nómina y realizar los pagos del día a día sin más preocupaciones.
Cada vez son más las entidades bancarias que permiten a nuevos clientes abrir una cuenta básica y beneficiarse de sus especiales características para gestionar la economía familiar.
Por ello, es importante conocer qué son las cuentas de pago básicas, en qué se diferencian del resto de productos financieros más habituales y qué ventajas ofrecen para decidirse por estas frente a otras opciones.
Qué es la cuenta básica y quién puede usarlas
La cuenta básica es un tipo de cuenta bancaria que está pensada para un perfil específico de personas: ciudadanos que tienen la necesidad de operar con el banco, pero que no cuentan con la nacionalidad española.
En general, el perfil de usuarios que se abren una cuenta básica es el de un ciudadano que permanece de manera legal dentro de la Unión Europea, pero no dispone de pasaporte español. También se convierte en la única opción para solicitantes de asilo o personas que no cuentan con permiso de residencia oficial en el país.
Desde el Banco de España se explica que “son un tipo de cuentas que responden a la necesidad de promover la inclusión financiera en la Unión Europea, facilitando el acceso de los consumidores a los servicios bancarios básicos”.
Así, gracias a esta cuenta, estos ciudadanos acceden a un catálogo elemental de acciones como ingresar dinero en efectivo, realizar transferencias, cobrar la nómina o domiciliar recibos.
Algunas entidades también asocian a estas cuentas una tarjeta para realizar pagos a débito, con el objetivo de flexibilizar todo lo posible la actividad económica de las personas en esta situación.
Para poder beneficiarse de todas estas características de la cuenta básica, es importante tener en cuenta que solo se podrá acceder a este producto financiero si no se dispone de una cuenta similar en otra entidad en España. En caso contrario, el banco no podrá autorizar la apertura de una más, sujeta a las mismas condiciones.
Características principales de la cuenta básica
El Banco de España especifica una serie de parámetros que deben definir las cuentas básicas que diseñen en la banca privada.
El principal condicionante es que debe tratarse de cuentas denominadas en euros. Además de ello, han de ser abiertas en una entidad de crédito y deben prestar, al menos, los siguientes servicios:
Apertura, uso y cierre de la cuenta
Los bancos deben mostrar toda la flexibilidad posible, dentro de las características establecidas, para que una persona pueda abrir la cuenta y operar con ella.
Del mismo modo, deben de ser productos bancarios que se cierren fácilmente, de manera especial si la persona abandona el país y regresa a su lugar de origen o se traslada a vivir a otro lugar donde no vaya a precisar de este producto bancario.
Depósito de fondos
El principal objetivo de estas cuentas es que las personas puedan guardar su dinero de manera segura y legal.
Al utilizar la cuenta básica como depósito de fondos, también genera un registro de ingresos y gastos que podrá aportar en procesos de solicitud de permisos de residencia o para el pago de impuestos, si procede.
Retirada de dinero en efectivo
Es esencial que estas cuentas permitan sacar dinero tanto en las entidades como a través de cajeros automáticos para que los clientes puedan operar de manera normal en su día a día.
Operaciones de pago en la UE
Entre las especificaciones del Banco de España se incluye que estas cuentas cuenten con sistemas y protocolos que permitan las siguientes gestiones:
- Adeudos domiciliados.
- Operaciones de pago mediante una tarjeta de débito o de prepago.
- Pagos en línea y transferencias, incluidas las órdenes permanentes.
Titular y otras contrataciones
La cuenta básica puede tener un único titular o más, aunque todos ellos deberán cumplir con las condiciones establecidas.
Del mismo modo, los bancos no pueden exigir a quienes buscan abrir una cuenta básica que contraten otro tipo de servicios o productos financieros.
Documentación para solicitar una cuenta básica en España
En general, todos los bancos cuentan con un protocolo similar a la hora de abrir una cuenta básica en España. Se exige el mismo tipo de documento para los distintos perfiles de usuarios que pueden acceder a estos productos:
Residentes en la Unión Europea:
Estos son los papeles y certificados que deberá aportar el clienta para abrir su cuenta básica en un banco español si es residente legal en cualquier país de la Unión Europea:
- Españoles: DNI
- Extranjeros de la UE: pasaporte o documento de identificación válido con fotografía.
- Extranjeros no comunitarios: pasaporte o documento válido con fotografía y certificado de residencia en cualquier país de la UE.
Solicitantes de asilo en España
Los solicitantes de asilo en España podrán justificar la apertura de la cuenta básica con los siguientes documentos:
- Tarjeta roja
- Resguardo de la solicitud de protección internacional
- Resguardo de solicitud de protección temporal.
Aquellas personas que no tienen permiso de residencia, pero, por cualquier motivo válido, no puedan ser expulsadas del país, podrán abrir su cuenta básica solo presentando un documento válido en su país de origen o pasaporte, siempre que cuente con una fotografía que lo identifique.
Con todos estos datos, se puede valorar si interesa abrirse una cuenta básica y, sobre todo, si se cuenta con las condiciones mínimas para lograrlo. Si es así, los profesionales de los bancos están a disposición de los solicitantes para ayudarlos a contar con este recurso financiero.




