El Ayuntamiento de Leganés ya ha cerrado uno de esos contratos pequeños en cifras, pero clave en el día a día de los vecinos: la redacción del proyecto y la dirección técnica para reformar la planta baja de la Casa del Reloj, uno de los edificios municipales con más tránsito ciudadano. No es la obra en sí, pero sí el paso previo imprescindible para meter maquinaria. Estas son las cinco claves del contrato.
1) ¿En qué consiste el contrato?
No se trata de levantar muros ni de hacer obras todavía. El contrato cubre cuatro tareas técnicas muy concretas:
- Redacción del proyecto de ejecución.
- Elaboración del estudio de seguridad y salud.
- Dirección facultativa de la obra cuando se ejecute.
- Coordinación de seguridad y salud durante los trabajos.
Todo ello para la remodelación de la planta baja de la Casa del Reloj, con el objetivo de redefinir la atención al público, zonas de espera y oficinas internas, adaptándolas a accesibilidad, seguridad y normativa actual.
2) ¿Cuándo se ejecutará y quién lo hará?
El plazo del contrato es de 3 meses, según figura en el anuncio de formalización. El trabajo ya tiene nombre y apellidos: lo realizará BAU Arquitectura e Interiorismo SLP, empresa adjudicataria tras un procedimiento abierto simplificado.
Antes de llegar a la adjudicación definitiva, la Mesa de Contratación revisó y validó toda la documentación técnica y administrativa presentada por la empresa, proponiendo su adjudicación por unanimidad.
3) ¿Por cuánto dinero?
Aquí está una de las claves más llamativas:
- Presupuesto base de licitación: 11.999,57 euros (IVA incluido).
- Importe final adjudicado: 11.138,66 euros, impuestos incluidos.
- Valor estimado: 9.917 euros.
Es decir, BAU Arquitectura gana el contrato por debajo del precio máximo, algo habitual en contratos técnicos de este tipo, donde el ajuste económico pesa mucho.
4) La justificación del contrato: un edificio de los 90 que ya no da más de sí
La Casa del Reloj fue construida en 1994 y, aunque ha tenido retoques puntuales, la documentación técnica reconoce que la planta baja necesita una reforma profunda. El objetivo es modernizar la atención al ciudadano, mejorar accesos, recorridos, seguridad contra incendios, instalaciones y espacios de trabajo.
Sin este proyecto técnico previo, la obra no puede salir a licitación. Es decir: este contrato es el paso previo obligatorio para una reforma mayor que llegará después.
5) Resolución, garantías y letra pequeña
El contrato exige una garantía definitiva del 5 %, responde al principio de riesgo y ventura del contratista y contempla penalidades si se incumplen plazos u obligaciones. Además, todo el trabajo intelectual (proyecto, planos, documentación) pasa a ser propiedad del Ayuntamiento de Leganés.
Poco dinero, sí. Pero un contrato estratégico: sin este proyecto, no hay reforma. La pregunta política llega después: ¿cuándo licitará el Ayuntamiento la obra y con qué presupuesto real? Ahí estará el verdadero impacto para los vecinos que pasan cada día por la Casa del Reloj.



