Leganés ha sido este viernes el epicentro político del PSOE de Madrid. El salón de actos de la Biblioteca Central ha acogido la reunión interparlamentaria del partido, un encuentro en el que han participado diputados autonómicos, nacionales y europeos y que los socialistas han querido celebrar en la ciudad como gesto político explícito de apoyo al proyecto local.
El secretario general del PSOE de Madrid, Óscar López, no dejó lugar a dudas en sus declaraciones ante los medios: “Lo hacemos en Leganés porque es una declaración de intenciones. El Partido Socialista se toma muy en serio Leganés y es prioritario”. López fue más allá y situó a la ciudad dentro de la estrategia socialista para el sur de Madrid, un territorio que considera clave para el futuro político de la Comunidad.

Como anfitrión estuvo el secretario general del PSOE de Leganés, Miguel Recuenco Pérez, quien está llamado a ser el futuro candidato a la alcaldía en 2027. López incluso pidió “quedarse con su cara”, en un mensaje que refuerza la idea de que Leganés es una de las grandes apuestas socialistas para recuperar poder municipal.
Un llamamiento en defensa de la sanidad pública
La sanidad pública fue el eje central de las intervenciones. Recuenco puso cifras sobre la mesa para denunciar la situación sanitaria en la ciudad: “Mi gente tiene que esperar una media de más de ocho meses para poder ir a un especialista en el Hospital Severo Ochoa y una media de diez días para ser atendida por su médico de cabecera”. Unas declaraciones que conectan directamente con uno de los principales focos de malestar ciudadano en Leganés.
En esa misma línea, Recuenco cargó contra el alcalde de Leganés (PP) por su relación con el Gobierno regional, al que acusó de anteponer la obediencia política a la defensa de los intereses locales. Según el líder socialista, el regidor está más pendiente de “no incomodar” a Isabel Díaz Ayuso (PP) que de exigir mejoras reales para la ciudad en materia de sanidad y servicios públicos.

Por su parte, Óscar López elevó el tono y llamó a la movilización ciudadana en defensa de la sanidad pública madrileña, denunciando lo que considera una estrategia de privatización progresiva por parte del Partido Popular. “Están convirtiendo un derecho en un negocio”, afirmó, situando la situación de municipios como Leganés como ejemplo de las consecuencias directas de ese modelo.
La celebración de esta interparlamentaria en Leganés no es solo una reunión orgánica: es un mensaje político claro. El PSOE quiere volver a convertir a la ciudad en uno de sus bastiones electorales y utiliza este tipo de actos para reforzar liderazgo, visibilidad y discurso, mientras la gestión municipal y la sanidad siguen siendo uno de los principales campos de batalla política en Leganés.



