En Leganés, hacer un trámite tan básico como empadronarse se ha convertido en una carrera de obstáculos. El Servicio de Atención a la Ciudadanía (SAC) acumula demoras que superan las dos y hasta tres semanas, dependiendo de la oficina y el horario. Una situación que choca de frente con lo que prometieron en campaña PP y ULEG: eliminar la cita previa. No ha ocurrido. La cita previa sigue siendo requisito indispensable.
Hasta 28 días para un trámite en Casa del Reloj
Los datos actuales de espera para cada uno de los trámites hablan por sí solos. Según ha podido saber Leganés Activo, las esperas superan las dos semanas en todos los centros de atención SAC:
- 23 días para padrón y otros trámites en Casa del Reloj mañanas.
- Sin citas disponibles: Casa del Reloj tardes.
- 28 días para Casa del Reloj sábados, siendo el 28 de marzo, el único disponible en la web.
- 23 días para San Nicasio.
- 19 días para Zarzaquemada.
- 19 días para La Fortuna en horario de mañana.
- 26 días para La Fortuna en horario de tarde, siendo el 26 de marzo el único día disponible del mes en la web a la hora de hacer esta noticia.
- 25 días para Atención al contribuyente. De hecho, a la hora de hacer esta noticia solo habría disponibles horas el 25 y el 27 de marzo en la web.
- 12 días para información del Catastro.
Para una ciudad del tamaño de Leganés, estos tiempos no son una anécdota: son un síntoma de colapso estructural.
Una cita previa que se ha convertido en barrera
La cita previa nació en plena pandemia de COVID como medida excepcional para evitar aglomeraciones en el edificio municipal. Tenía sentido entonces. Pero en 2026, mantenerla como única vía de acceso presencial al SAC se ha convertido en un muro, especialmente para las personas mayores.
Hoy, quien quiera una cita tiene dos opciones:
- Llamar al 010, un teléfono que sigue sin ser gratuito y que acumula largas esperas.
- Solicitarla a través de la web del Ayuntamiento.
Quien no maneja internet con soltura depende de una llamada de pago. Quien necesita resolver algo urgente —ayudas, padrón, certificados— queda atrapado en un calendario cerrado.
El impacto real en los vecinos
PP y ULEG prometieron en sus campañas eliminar la cita previa en este servicio. Era una crítica directa al modelo heredado. Sin embargo, más de un año después, no solo no se ha eliminado, sino que el sistema parece más rígido que nunca.
Detrás de cada número hay historias concretas: estudiantes que necesitan el padrón para matricularse, familias que requieren certificados para ayudas sociales, mayores que no entienden por qué deben pagar una llamada para poder pedir una cita.
La atención ciudadana no es un servicio accesorio. Es la puerta de entrada al Ayuntamiento. Y hoy, en Leganés, esa puerta tarda hasta 28 días en abrirse.



