
Cada año se registran cerca de 1.200 terremotos en la península Ibérica, lo cual no quiere decir que todos sean sentidos en la superficie, de hecho, de ellos tan sólo 115 se encuentran en una escala entre 3 y 4,9 grados y, por tanto, tienen repercusiones en las capas más altas del terreno.
Sin embargo, hay temblores con menor magnitud que pueden ser sentidos en la superficie sólo que, evidentemente, en una zona mucho más reducida y sin apenas repercusiones. Este ha sido el caso del terremoto producido esta madrugada, concretamente, a las 6:15.
Se ha tratado de un terremoto de 2,3 grados en la escala de Richter y ha tenido lugar cerca de la unión entre la calle Andrómeda y la M-406.







