Los datos de la EPA del primer trimestre de 2015 muestran el estancamiento y la debilidad de la actividad económica en la Comunidad de Madrid. La población activa desciende en 12.000 personas, se pierden 2.400 empleos netos y el desempleo se reduce en 9.500 personas, fruto de la bajada de la población activa más que de la generación de empleo.24
Con respecto al mimo trimestre del año anterior, la población ocupada aumenta en 150.500 personas y el paro desciende en 74.100, dato que para la Secretaría de Políticas de Empleo de CCOO Madrid son positivos si no fuera porque el empleo que se está generando es precario, de corta duración (horas, días o semanas) y con bajos salarios. Un empleo que está sustituyendo a los miles de puestos de trabajo estables y con derechos destruidos en los años álgidos de la crisis.
Los datos de este trimestre vuelve a constatar que las mujeres siguen siendo las más castigadas por la crisis, la evolución de la economía madrileña y la falta de empleo: la población activa femenina desciende en 14.900 mientras sube en 2.900 en los hombres; se pierden 6.600 empleos netos en las mujeres mientras los hombres ocupados aumentan en 4.200. Por lo que se refiere al desempleo, la población parada femenina desciende en 8.700 y 1.200 en los hombres.
La evolución negativa de la población activa y ocupada, que muestra que se sigue destruyendo empleo (especialmente femenino), pone de manifiesto que la bajada del paro no se debe especialmente a un impulso de la actividad económica en la región y a una fuerte creación de empleo, sino que la reducción de las cifras de desempleo se produce más por el desánimo en la búsqueda de empleo de las personas que están en paro y no lo encuentran.
Respecto al desempleo, el trimestre deja otros datos especialmente adversos: el paro de larga duración afecta a 398.000 personas (aumenta en 18.300), con lo que dos de cada tres personas llevan en paro más de un año y 355.000 no cobran prestaciones (59%). Además, el 8,23% de las familias madrileñas tienen a todos sus miembros en paro. Significa por tanto que se mantienen o aumentan las desigualdades, la pobreza en miles de personas, especialmente mujeres, y la exclusión social.
Con las políticas privatizadoras y modelo de crecimiento económico llevadas a cabo por el Gobierno del PP durante esta legislatura, basadas en la pérdida de derechos, deterioro de los servicios públicos, ausencia de políticas de empleo y desarrollo económico, se hace imposible superar la crisis y que se produzca un verdadero crecimiento económico que conlleve la creación de empleo de calidad, la recuperación de los cientos de miles de empleos perdidos y la eliminación de las desigualdades.







