SANDRA MARTÍN / Marisol Rolandi y María Casal son dos actrices con una larga carrera en el sector audiovisual español. Dos mujeres que pisan fuerte allá por donde van. Compartieron pantalla en la conocida serie ‘Hospital Central’ y ahora vuelven a subirse a las tablas juntas en ‘Lobas’, donde interpretan a dos mujeres con fuerte carácter y un marcado espíritu de supervivencia. La obra escrita y dirigida por María Casal podrá verse en el Teatro Karpas de Madrid el próximo día 30 de abril y todos los jueves del mes de mayo.
¿Qué van a encontrar los espectadores con Lobas?
María Casal: Se van a encontrar con una obra muy divertida. Son dos mujeres maduras que tienen una relación con el tercer personaje, Manuel. Se llama Lobas porque los tres personajes quieren sobrevivir a costa de lo que sea. Es una comedia blanca para todos los públicos en la que nos reímos del miedo a la soledad, del paso de los años, de lo que pudiste hacer y no hiciste y se te ha pasado el arroz, las ilusiones truncadas, la ambición… Estamos muy contentos de volver a Madrid, que es algo que no esperábamos.
Marisol Rolandi: Se trata de la supervivencia de dos mujeres y un hombre, cada uno de un estatus social que se unen y se ve como la esencia del ser humano es la misma en todos. Lo más importante es que tiene un gran sentido del humor desde el minuto uno. Tiene algún momento dramático. Se hace bastante crítica también.
¿Cómo habéis conseguido volver a estrenar en un teatro de la capital?
María Casal: Desde que debutamos en el Teatro Fernán Gómez hemos hecho muchos bolos en toda España. Pensábamos que tenía vida para seguir de gira y casualmente pasamos por el teatro Karpas y nos hicieron un hueco.
Marisol: Además, le va mucho porque es muy pequeño y aunque también funcione en grandes auditorios, la obra queda mejor en un teatro íntimo.
¿Cómo son los personajes que aparecen en la obra?
Marisol: Soy una madre… madre. Emilia tiene un estatus social bajo, le pega buenas patadas al diccionario muy divertidas. Lucha por su hijo y por conseguir una posición en la sociedad.
María: ¡Pero es una cuentista como una casa! Yo soy una directora de casting muy arrogante y muy mandona que fue actriz durante el destape y tiene un novio joven (Manuel) que es camarero con sueños de actor justo cuando aparece su madre en escena. Manuel, el corderito entre las dos Lobas, está interpretado por Mario Sánchez y pasa por varias fases en la obra. Es el que más cambia.
¿Os parecéis a vuestro personaje?
Ambas: ¡No! (Risas)
Marisol: Afortunadamente no. Lo más divertido para un actor es hacer un personaje que no se parezca en nada a ti. En este caso, me ha permitido sacar mi lado más ordinario. María es una bellísima persona y ahora puede sacar su mal genio.
María: Lo que sí creo es que el público se identifica y entiende a los personajes.
La relación que tienen Sara y Mario es puro interés, ¿vivimos rodeados de relaciones similares?
María: Por ejemplo, se pueden ver muchas parejas de hombres mayores con chicas jóvenes y no se dan cuenta que realmente, en la mayoría de los casos, es por dinero. Yo creo que todo es conveniencia, no sólo el dinero, también la posición, la belleza, el poder… todo eso cuenta e influye.
Originalmente el personaje de Emilia era interpretado por la actriz Luisa Fernanda Gaona, ¿cómo habéis vivido el cambio de actriz?
María: Muy bien, fenomenal. Marisol fue una de las primeras personas que leyó la obra antes de estrenarla. Desde el principio le gustó.
Marisol: Los actores estamos acostumbrados a esto. Cuando haces un personaje es tu creación pero luego te vas a otro lado y cambias el chip. La obra te cambia porque con cada actor es diferente y descubres nuevas cosas. En realidad es natural.
Es la segunda obra de teatro que estrenas, María, ¿qué dificultades has encontrado a la hora de dirigir?
María: Ninguna la verdad porque cuando escribo las cosas lo hago con unos límites y contando con los actores que quiero contar. Uno de los secretos de que todo salga bien es elegir a los actores adecuados para cada personaje, que lo tengan dentro de su abanico y lo dominen. Lo más difícil es dirigirte a ti misma y hay veces que les pido ayuda a ellos.
¿Por qué escribiste la obra de Lobas?
María: Yo estaba un poco harta de que las mujeres a partir de los 40 años no tengamos ningún sitio. Surge de la misma forma que Tremendas, de esa necesidad de que todos los monólogos y las obras en las que aparecen mujeres de esta edad son dramones de fracasadas, marginadas, maltratadas u olvidadas. Llegó un momento en que dije que se acababa. Y la realidad es que a los 30, los 40, los 50 o los 70 las mujeres tienen una vida, se pueden reír de sí mismas y de todo, tienen dinero para gastar, sus ilusiones y son divertidas. Es una hartura.
Entonces, ¿dirías que el teatro es un mundo para hombre y mujeres jóvenes?
María: Y el cine, las instituciones y la Administración Pública… ¡todo! Nunca tanto como ahora se ha juzgado a la mujer por su físico. Ahora es cuanto más sexualizada está la mujer y de sexualizarte a cosificarte, darte un golpe y matarte hay un paso. He dicho.
Habéis estado de gira por toda España, ¿tenéis alguna anécdota a resaltar?
Marisol: Algún olvido del texto…
María: Trabajamos en un sitio en el que nos advirtieron de que los señores se iban a levantar mucho porque eran muy mayores…¡pues no se levantó ninguno!
Hace unas semanas hablaba con Tristán Ulloa sobre la polémica que tuvo su crítica ante que un teatro público madrileño de espacio a la obra de Jorge Javier Vázquez. ¿Cómo veis que el teatro intente copiar el modelo televisivo?
María: Hombre, hay muchos tipos de televisión.
Marisol: En este país no hay cultura teatral y la poca que había se la están cargando. Y si no hay un actor famoso en el cartel, no hay manera de que la gente vaya al teatro. Yo estoy de acuerdo con Tristán Ulloa. Los teatros nacionales y municipales están para dar cabida a todos los actores y lo que tendría que hacer es apoyar la cultura teatral. Llevamos así toda la vida. Y sobre todo con el PP mucho menos. Nosotras tenemos la suerte de que somos gente de teatro pero hemos salido también en la televisión.
La culpa no la tiene Jorge Javier Vázquez quien tiene todo su derecho y que a lo mejor consigue un boom maravilloso. El problema está en las instituciones que son muy paletas. Nosotros hemos querido entrar en la red de teatros de Madrid y no hemos tenido cabida. No tienen ni idea. Los que dan las subvenciones, no han ido al teatro nunca y han metido esta obra por ser quien es Jorge Javier Vázquez.
Desde el Gobierno anunciaron que bajarían el IVA cultural, ¿ficción o realidad?
Marisol: Elecciones.
María Casal: Dudo mucho que hayan recaudado lo que decían con este IVA sangriento y asesino. Yo tengo una teoría personal y es que no sé si el ministro de Cultura o el de Hacienda de joven sufrió mucho por una actriz porque no entiendo la manía que nos tiene.
Marisol: Todo el mundo dice que comenzó con todo el movimiento que hubo por parte de los actores al No a la Guerra.
María Casal: Pero lo peor es que la gente piensa que las entradas han subido ese 21% y no es así. Estamos asumiendo el gasto las compañías y los teatros, no el público.
¿Y qué va a ocurrir si no cambia algo?
Marisol: Pues nada, llevamos así toda la vida. Seguiremos igual. Toda la vida llevamos hablando de la crisis del teatro, pero no va a morir. Morirá antes el cine que el teatro. Se ha conseguido llevar el teatro a las casas de hecho, con el microteatro, la casa de las pulgas, la casa de la portera…
María Casal: El teatro es un enfermo muy malito que nunca se muere.
Vosotras que también sois actrices de televisión, ¿habéis percibido un auge de las series frente al cine?
Marisol: Sí… bueno ahora sí que se ven más series, aunque siempre con personajes de gente joven. Y sobre todo se ha notado que actores que hacen cine se han pasado a la televisión.
María: Los que hacían tele se han pasado al teatro y los que hacían teatro se quedan en su casa. Pero bueno, estamos acostumbrados a trabajos indefinidos y a buscarnos la vida.
Marisol: Los actores estamos curtidos y acostumbrados a cambiar de trabajo. Yo llevo toda mi vida sumida en un abismo y la gente que trabaja en trabajos normales no. Y si no tienes trabajo pues escribes una obra. Nos afecta obviamente, pero sabemos resurgir y buscarnos las lentejas. Llevamos toda la vida levantándonos de la cama diciendo a ver qué hago hoy.
Para finalizar, ¿qué proyectos tenéis de cara al futuro?
María: Seguimos de bolos. Vamos a ir a Málaga, Alicante, Orihuela… Yo estoy preparando otra obra que ya he escrito y no sabemos si la haremos ahora o más adelante… y lo que dure Lobas, que espero que al menos aguante este año y el que viene.








