Varios bares y restaurantes se han levantado en contra del nuevo texto legal. Vecinos de Leganés han abierto una petición en el portal online change.org para solicitar la reapertura de una terraza ilegal. Otros establecimientos han anunciado su cierre debido a las trabas burocráticas.
La nueva ordenanza de veladores y terrazas ha provocado mayor división de opiniones. Mientras que algunos hosteleros han aplaudido el fin de los veladores fijos; otros han criticado las nuevas trabas. Una noticia que ha coincidido con la retirada de las terrazas ilegales de los bares de Leganés.
Unas decisiones que intentaban acallar las voces contra algunas de las terrazas que criticaban la anterior regulación. Estas se dividían entre quienes la consideraban imposible de acatar y quienes criticaban que terrazas ilegales se mantuvieran intactas. No obstante, han provocado críticas entre vecinos y hosteleros quienes defienden que no se está ayudando al pequeño comercio local.
Tanto es así que, durante las últimas reuniones, la Asociación de Hosteleros de Leganés (ACHLOS) solicitaba que, en lugar de sancionar las carpas existentes, se permitiera que todos los establecimientos pudieran instalar una. “Si hay veladores en Madrid y todas las ciudades, ¿por qué en Leganés no?“, se preguntaba el portavoz de ACHLOS.
Cierres y peticiones vecinales
Así, vecinos del municipio han iniciado una petición que, a día de hoy, cuenta con cerca de 65 firmas, para reabrir una de las terrazas afectadas. La petición solicita que se le restituya la licencia para terrazas pues lo contrario supone una gran traba. «Me indigna que a la gente trabajadora y honrada les ponga el Ayuntamiento tantas trabas«, continúa.
Se trata de uno de los primeros centros que instalaron un velador -toldo- que incumplía la ordenanza de terrazas del municipio. Concretamente el artículo 11.1. b) Las sombrillas deberán ser plegables y desmontables (contarán de algún soporte antivuelco); y el 10.2 Cuando las terrazas se ubiquen en una plaza peatonal, no podrá superar la ocupación del 30% de la superficie destinada a zona libre de tránsito o de uso peatonal. Su terraza contaba con una estructura anclada al suelo que ocupaba más del 60% de una plaza pública.
Pero no se trata del primero que se ha quejado de esta situación. Otros centros de restauración han anunciado su cierre –a pesar de la buena marcha de sus negocios– debido a las «trabas burocráticas» del municipio. Cabe señalar que la nueva ordenanza se está elaborando de la mano de la Asociación de Hosteleros de Leganés.
Sin embargo, desde el Ayuntamiento aseguran que «los establecimientos tienen un mes para adecuar sus instalaciones«. De no haberlo hecho hubieran sido retirados por el Consistorio, «ahora deberán modificar sus estructuras para adecuarlas a la ordenanza«. Mientras tanto, podrán mantener las mesas y sillas fuera del establecimiento creando la terraza que tengan autorizada.




