Los expertos alertan: habrá niveles muy altos de alergia

Llega la primera y con ella, la etapa da la polinización. Los árboles y arbustos abren sus flores y los insectos aprovechan para coger su néctar. Un proceso que es esencial para la vida vegetal pero engorroso para un cuarto de la población: los alérgicos. Con la llegada de la primavera, un tercio de la población comienza a sentir los síntomas habituales. Picor de ojos, garganta, paladar, lagrimeo, congestión nasal…

Existen los síntomas de vías altas, que son los habituales, y los de vías bajas. Estos son los más importantes a tener en cuenta“, explica el doctor Francisco José Seoane, alergólogo del hospital Severo Ochoa. “Consisten en dificultades respiratorias, tos por la noche, ruidos en el pecho… Estos tiene que ser tratados con un tratamiento totalmente diferente“. Y es que, se trata de alergias asmáticas, que pueden derivar en ataques de esta enfermedad.

Pero una parte de quienes padecen estos síntomas no siguen el tratamiento adecuado. “Hay mucha gente que tiene dificultad para establecer una relación con la causa“, destaca. Así, alerta que, de no seguirlo, podría producir problemas. En este sentido nos encontramos también que hay quien no sabe que es alérgico, o que si lo sabe, desconoce a qué. “La población alérgica es muy grande y hay mucha gente que no acude al médico. Hay que decirles que cada tipo de polen tiene una época diferente y si tú sabes a qué estas sensibilizado, podrás adelantarte a los síntomas“.

Tratamientos de inmunoterapia

Actualmente, los tratamientos han avanzado tanto que existen inmunoterapias. Según explica el doctor Pedro Guardia, Jefe del Servicio de Alergia del Hospital Virgen Macarena (Sevilla), este tratamiento tiene como objetivo disminuir la hipersensibilidad a las sustancias que las provocan. Es decir, que el cuerpo no fomente el rechazo a ciertos alérgenos. O, al menos, que lo haga en menor medida. “Es muy difícil hablar de la eficacia porque la mayor parte de los estudios están hecho con pólenes concretos, sobre todo a las gramíneas“, asegura el doctor Seaone.

Estos tratamientos, consistente en la inyección en repetidas ocasiones de vacunas contra un alérgeno concreto. “La terapia es siempre más eficaz cuanto menor es el número de alérgenos ante los que está sensibilizado el paciente“, asegura Seoane. Esto supone un varapalo para los pacientes ya que, cuanta más son tus alergias, mayor es tu motivación para vacunarte. “Donde los estudios han demostrado que la inmunoterapia es más eficaz en los pólenes de abedul y gramínea“. Pero no significa que un paciente con muchas alergias no se pueda vacunar. El doctor asegura que “hay estudios en pacientes con más sensibilización que demuestran que sus síntomas son menores después de vacunarse“.

Mitos y verdades sobre la alergia

  • Cada vez hay más alérgicos.

Verdad. Hay diferentes estudios pero se desconoce el motivo. Actualmente hay un crecimiento importante de la población alérgica. Antes se decía que había una epidemia de alérgicos, ahora estamos hablando de que uno de cada cuatro habitantes tiene algún tipo de alergia.

  • Es hereditaria

Parcialmente. Si alguno de tus progenitores tiene alergia no quiere decir que la vayas a tener, pero sí portas genes que te llevarán a tener probabilidades de desarrollarla.

  • Si de pequeño no tenías alergia, no la tendrás.

Falso. Cada vez son más los adultos que debutan en la alergia.

  • Si eres alérgico a las gramíneas, desarrollarás alergias alimentarias.

Verdad. Hay una doble relación entre las alergias inhalantes y las alimenticias. Hay proteínas que son comunes entre los inhalantes y algunos alimentos. Si el paciente reacciona ante estas proteínas, cuando las ingiera tendrá síntomas.

  • En las pruebas de la alergia, el que más mancha hace es el alérgeno que más síntomas te da.

Falso. La pápula no tiene relación con los síntomas que este alérgeno te da. Cuanto más grande es el tamaño de la roncha es más seguro el diagnóstico.

  • Si no salgo de casa, no tendré síntomas.

Falso. Eso solo ocurrirá si tu casa es hermética y no hay posibilidad de que acceda el polen. Todos los tratamientos se desarrollan para que los pacientes puedan hacer una vida normal, los antihistamínicos también.

  • Todos los antihistamínicos dan sueño.

Falso. De manera estadística dan somnolencia, pero los de nueva generación, por lo general, no lo dan. Sí es cierto que cada fármaco afecta a cada paciente de forma particular.

  • Todas las alergias son iguales.

Falso. Depende mucho de la susceptibilidad indivual. Las mismas personas expuestas al mismo nivel del antígeno demuestran una sintomatología diferente.

  • Los síntomas se suavizan con los años.

Falso. Hay ocasiones en las que se puede dar, pero no cada vez es menos habitual. También puede ocurrir lo contrario. Todo depende de las circunstancias ambientales.

Todo depende de la lluvia

Pero el doctor Seoane, advierte que esto no es una ciencia exacta. “Todo dependerá de lo que pase a partir de ahora: si llueve se rebajarán los niveles“. Por eso, los alérgicos deben estar de enhorabuena ante las tormentas que se esperan desde la AEMET. Según el servicio meteorológico, daremos la bienvenida al mes de mayo con lluvias aunque pueden no ser suficientes.

Mientras tanto, los alérgicos deben cuidarse con las recomendaciones habituales. Entre ellas destacan no realizar actividad física en los días con mayores niveles de polen o ventilar las habitaciones de la casa a primera hora de la mañana. En ese momento es cuando los pólenes se encuentran más bajos. “A estas le añadiría una última: saber qué niveles de polen va a haber. Hoy en día existen aplicaciones y avisos automatizados. Hay que hacer uso de ellos para conocer cuál será tu reacción“. Además, deben acudir al médico y no olvidarse su tratamiento.