La FLAV ha pedido al Gobierno local que no se repitan los errores del pasado y que no dejen de escuchar a las entidades durante los próximos cuatro años de mandato.

El sábado, 1 de junio, la Federación Local de Asociaciones Vecinales de Leganés (FLAV) y la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) organizaron la Jornada de Participación Ciudadana “PARTICIPANDO HACEMOS CIUDAD”. En el acto participaron los siguientes ponentes: Enrique Villalobos, presidente de la (FRAVM), Tomas Villasante, Doctor en Ciencias Políticas y Sociología, José Luis Fernández Casadevante, Sociólogo e Isabel Ochoa, licenciada en Ciencias Ambientales.

Con presencia de todos los partidos políticos que han salido, recientemente, elegidos y movimientos asociativos, vecinales, deportivos etc. registrados en Leganés, el colectivo de fotógrafos, artistas urbanos, músicos y otros, se pusieron sobre la mesa propuestas de todas y todos para mejorar y embellecer nuestros barrios. Los ponentes expusieron su gran experiencia en movimientos sociales y los asistentes pudieron debatir y preguntar sobre los problemas actuales de la población y de los barrios.

Una de las principales líneas de los cuatro ponentes fue la participación de los movimientos sociales y vecinales y su función en la gestión del municipio. El gobierno del municipio, como es lógico, corresponde a los que han sido elegidos en las urnas. La gestión, económica y de patrimonio municipal, debe ser transparente.

El silencio ante la crítica

El papel de los movimientos sociales y vecinales es muy variado y pueden ser de: deporte, culturales, asociaciones que la integran personas que padecen una determinada patología, asociaciones vecinales, regionales, etc. Cada una desempeña su función.

Muchas se dedican a reivindicar un apartado específico pero nunca o muy pocas veces opinan públicamente de la gestión municipal. Otras, como los movimientos vecinales, son transmisores de las reivindicaciones de las vecinas/os sobre las carencias y necesidades de sus barrios. “Este apartado, reivindicativo, es el que menos entienden los gestores municipales. Su reacción, en la última legislatura, ha sido el silencio ante la crítica. No se han reunido con el movimiento vecinal para buscar soluciones. Las vecinas/os siempre estamos abiertos al diálogo para buscar las soluciones más adecuadas”, aseguran desde la FLAV.

En las asociaciones vecinales más del 90% de las actividades vecinales están encaminadas a cubrir muchos apartados que la gestión municipal no contempla por ser de participación más directa. En las asociaciones que tienen locales adecuados, que son muy pocas por la desidia y dejadez de los gestores locales, se imparten múltiples actividades como: ayuda escolar, talleres variados de artesanía, actividades musicales, etc. También se participa en múltiples actividades lúdicas.

Esperemos que este nuevo gobierno, que se formará en unos días, no cometa los mismos errores o similares de la anterior legislatura como: No atender el clamor vecinal de poner pedales en los contenedores de basura. Son casi 900 días que las personas con movilidad reducida, especialmente personas mayores, que están sufriendo su ausencia.

Las polémicas deportivas

Leganés es uno de los municipios superior a 20.000 habitantes que menos invierte. Otro apartado polémico, iniciado en la anterior legislatura, es la parcela del Barrio de Leganés Norte. Ese espacio fue destinado, desde la creación del barrio, a la construcción de un polideportivo con piscina cubierta, muy necesaria para un barrio de más de 12.000 residentes. El gobierno de la anterior legislatura, en opinión de la FLAV, ha intentado llegar a un acuerdo con el C.D. Leganés sobre esa parcela. “Las necesidades de las vecinas/os de Leganés Norte están por encima de los intereses de una entidad privada”, destacan.

Los tiempos han cambiado, políticamente y socialmente, y no se debe gobernar de espaldas a los intereses de las vecinas/os de Leganés y pretender no recibir críticas de su gestión.

FLAV de Leganés