La legislación permitía hasta el lunes que los trabajadores volvieran a sus puestos de trabajo en un periodo de siete días posterior al inicio de sus síntomas si ya habían desaparecido y no tenían fiebre.
El Ministerio de Sanidad ha dado una nueva vuelta de tuerca en sus protocolos para profesionales sanitarios que hayan sido contagiados por COVID-19. Con el nuevo reglamento firmado este lunes, aquellos trabajadores que hayan dado positivo en algún momento no podrán reincorporarse hasta que una prueba PCR (la de mayor porcentaje de fiabilidad) ponga de manifiesto que ya han superado la enfermedad y no son portadores del virus.
Esta medida supone un avance más en la seguridad de los empleados del sector de la salud. Sus centros de trabajo son las zonas donde se combate de tú a tú al coronavirus y estos trabajadores son los más expuestos a posibles contagios, por lo que solicitan todas las facilidades posibles en materia de prevención. A pesar de las recomendaciones y los equipos de protección facilitados desde que se desatara la pandemia, el número de infectados en este gremio se cuentan por miles.
CCOO ha aplaudido esta rectificación del Gobierno Central después de que su subdelegación de Sanidad presionara con insistencia para modificar los criterios de altas. Tal y como recogen en un comunicado, el sindicato afirma que para los sanitarios es un alivio en las condiciones de seguridad de los hospitales de cara al resto de compañeros y a los pacientes que atienden.
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También explican las circunstancias previas con las que un profesional infectado se consideraba de nuevo apto para regresar al trabajo. La normativa anterior recogía que las reincorporaciones eran factibles después de guardar un periodo de aislamiento mínimo de siete días en el que ya hubieran desaparecido los síntomas de la enfermedad. La medida preventiva extra que se añadía era incidir en el uso de mascarillas y evitar el contacto directo con pacientes inmunodeprimidos.
El centros de salud de Leganés no han esquivado los contagios de COVID-19 entre su plantilla. Algunos centros de atención primaria han visto reducidas sus plantillas considerablemente debido a las bajas médicas, llegando a temerse sobre el futuro de algunos servicios. De momento, el municipio ya ha lamentado su primera víctima mortal entre sus trabajadores sanitarios, en concreto en el Hospital Severo Ochoa.




