Pancarta contra el cierre de recursos en la sanidad pública. Foto: Lito Lizana

El colapso de la Atención Primaria madrileña, denuncia CSIF, con sus urgencias cerradas, vuelve a tensionar la red de hospitales de la Comunidad

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), sindicato más representativo en las administraciones públicas y con presencia creciente en el sector privado, alerta de que la situación precaria de los centros de salud madrileños, con muchos de sus servicios de urgencia cerrados desde hace más de un año, está tensionando la red de hospitales de la Comunidad de Madrid, que están tratando patologías propias de la Atención Primaria mientras que afronta un verano más con cientos de camas cerradas.

La radiografía de la Atención Primaria de la Comunidad de Madrid en esta quinta ola muestra que cuenta con una plantilla que, si ya estaba bajo mínimos, ahora, con numerosas bajas por COVID o vacaciones, el cierre de servicios de urgencia (SUAP) y el aumento de consultas de hasta un 200%, es claramente insuficiente.

Todo ello está repercutiendo negativamente en el sistema de salud madrileño y especialmente en los hospitales, cuyas urgencias no deben convertirse en la puerta trasera de la Atención Primaria y atender las patologías que deben tratarse en los centros de salud. Y es que, CSIF recuerda que las sobrecargas en momentos de colapso dan lugar a más errores en el diagnóstico de las patologías, lo que agrava aún más un problema que el ciudadano focaliza en el profesional sanitario y no en los gestores sanitarios.

“Los gestores actuales no entienden que si no se refuerzan los servicios de Atención Primaria esto repercute negativamente en las urgencias hospitalarias, donde debe acudir el paciente que necesita atención sanitaria”, afirma la responsable de CSIF Sanidad Madrid, África Díaz, que añade que es necesario, “tras años de recortes”, una “inversión real aprovechando la recepción de los fondos europeos”. “Pero no se está hablando de inversión a medio y largo plazo”, subraya.

Desde CSIF entienden que hay que dotar de medios suficientes a la Atención Primaria para poder realizar el trabajo adecuado. Los pacientes citados no son los que realmente se atienden, ya que hay que sumar unas 30-40 citas telefónicas, más citas de urgencia, lo que supone unas agendas diarias medias atendidas de 60 citas por médico de familia y enfermería.

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