Lo del 17 de febrero ha sido un autentico terremoto polĆtico en Madrid, y por extensión en todo el paĆs. El PP ha evidenciado pĆŗblicamente una guerra, en la que llevan meses imbuidos, con un nivel de acusaciones nunca visto en la polĆtica de este paĆs. EstĆ” claro que la derecha siempre ha estado a la gresca, pero siempre sabiendo ponerse de acuerdo y repartirse el pastel. Es verdad que ellos mismos han acabado con las carreras polĆticas de sus adversarios polĆticos internos, pero tambiĆ©n es verdad que ha sido en contadas ocasiones. En el caso de Madrid tenemos a Ignacio GonzĆ”lez con su Ć”tico o a Cristina Cifuentes con su master y sus cremas… todo destapado por sus propios compaƱeros/as. Ajustes de cuentas.
Ahora nos hemos encontrado con ruedas de prensa de las dos facciones (Ayusistas y Casadistas), acusĆ”ndose mutuamente de maniobras para eliminar al rival. Ayuso ha arremetido contra Casado y Casado (por medio de Teodoro GarcĆa) contra Ayuso. Y ambos han intentando llevar el debate a su pelea, que si el poder, que si el congreso del PP de Madrid… pero eso no es lo importante, es solo una pelea de tantas por el poder dentro del PP.
Lo importante es la corrupción, ya sistĆ©mica y tan aceptada por la derecha, que ya es parte del paisaje. Parece que presuntamente el hermano de Ayuso cobró mĆ”s de 280.000⬠de comisión del 1’5 millón de euros que Ayuso le dio a un amigo del pueblo en un contrato de compra de mascarillas. Todo huele o mal, o fatal. La empresa se dedicaba a la ganaderĆa y al negocio textil, nunca habĆa vendido mascarillas. Las mascarillas las vende todas al mismo precio, aunque unas eran FPP2 y otras FPP3 (por eso tenĆan distinto precio). Y ese precio es muy redondo, 5⬠sin IVA. Y esa empresa jamĆ”s, nunca, habĆa tenido ningĆŗn contrato con la comunidad. Y ademĆ”s se aprovechó que con motivo de la pandemia, se relajo el control de la contratación, porque en condiciones normales, no se puede asignar un contrato de mĆ”s de 15.000⬠sin publicidad y sin un concurso. Y las explicaciones que dan, tampoco convencen.
Es decir, lo que nos preocupa a los ciudadanos/as de Madrid es que usen el dinero de nuestros impuestos para forrarse, no que se peleen. Que le abran un expediente a Ayuso o que caiga Pablo Casado, nos da igual. Lo que queremos saber es si Ayuso ha cometido algún delito, si su hermano cobra comisiones aprovechando que ella es presidenta y si en definitiva, este no es mÔs que otro caso de corrupción del PP. Y que como todos los anteriores y desgraciadamente, solo se saben estas cosas cuando se pelean entre ellos. El fuego amigo del PP





