La Organización Mundial de la Salud (OMS), en colaboración con instituciones internacionales y locales, ha presentado los resultados preliminares del primer estudio de implementación real de la aplicación Skin NTDs. Es una herramienta innovadora basada en inteligencia artificial para la gestión de enfermedades tropicales desatendidas relacionadas con la piel.
Las enfermedades de la piel continúan siendo un problema importante de salud pública en Kenia, ya que representan entre el 10 y el 30 % de las consultas ambulatorias. Este reto se ve agravado por la falta de dermatólogos en el país.
Según la investigadora Carme Carrion (eHealth Center de la UOC), «ha sido especialmente interesante ver cómo los profesionales sanitarios percibían la aplicación como una aliada en el diagnóstico de condiciones cutáneas y cómo esto contribuía a reducir el estigma entre los pacientes afectados«. También ha destacado que la herramienta ha aumentado la autoestima de los trabajadores sanitarios y ha reforzado la confianza de colegas y pacientes en su capacidad diagnóstica.
Resultados prometedores de la aplicación
Los resultados iniciales se han obtenido después de un trabajo de campo llevado a cabo en 5 condados de Kenia, donde 40 trabajadores sanitarios de primera línea de atención primaria del Ministerio de Salud han utilizado la aplicación para diagnosticar afecciones cutáneas a partir de 605 imágenes recogidas entre junio y octubre de 2024.
Durante dos meses, los profesionales que participaron en el proyecto hicieron su diagnóstico y, en paralelo, le pidieron a la aplicación «cuál es su opinión». El resultado lo enviaron a una plataforma de la OMS, en la cual dos dermatólogos, provenientes de Túnez y Kenia, sin saber el resultado que muestra la IA, hicieron su propio diagnóstico, después se comparó con el de los algoritmos. El análisis preliminar revela una precisión media del 80 % en comparación con diagnósticos hechos por dermatólogos certificados. Unos resultados sobre los que se seguirán trabajando.
La aplicación integra 2 algoritmos de inteligencia artificial: uno desarrollado por Universal Doctor para la OMS, centrado en 12 enfermedades cutáneas desatendidas, y otro de Belle.ai, que abarca 24 afecciones cutáneas comunes. «Hasta ahora la aplicación, que está concebida en todos los casos como una herramienta formativa para los profesionales y no como un dispositivo médico de diagnóstico, tenía un algoritmo lógico que utilizaba una lista de signos y síntomas; con la IA se espera que los resultados permitan conseguir una información adicional basada en la lesión de cada paciente«, señala Carrion.
El estudio también ha incluido la evaluación de la satisfacción de los usuarios a través del sistema uMARS, con una puntuación media de 3,82 sobre 5, y de grupos de discusión, que han otorgado a la aplicación una puntuación de 8 sobre 10. «Este tipo de datos no solo validan la utilidad de la aplicación, sino que también subrayan su capacidad transformadora para mejorar la atención sanitaria en entornos con recursos limitados», ha añadido Carrion.
Democratización del acceso a la salud
Esta investigación pionera ha sido impulsada por la OMS conjuntamente con el Programa especial de investigación y capacitación en enfermedades tropicales, la UOC, el Instituto Catalán de la Salud, el Kenia Medical Research Institute (KEMRI) y la Universidad de Bristol.
La OMS planea expandir esta investigación a otros países como Brasil, Camerún, Costa de Marfil e India en los próximos años para validar los algoritmos en diferentes contextos epidemiológicos.
La herramienta, disponible gratuitamente para dispositivos Android e iOS, es un paso más hacia la democratización del acceso a la salud, especialmente en zonas donde la falta de dermatólogos dificulta la gestión de enfermedades cutáneas.