El Gobierno de Leganés, formado por PP y ULEG, ha dado un paso hacia el consenso al invitar a la oposición a negociar el uso del remanente de tesorería. Esta decisión llega tras meses de críticas por la falta de diálogo en la elaboración de los presupuestos municipales.
Con este movimiento, el equipo de Gobierno ha convocado a los partidos de la oposición –PSOE, Más Madrid, Podemos y VOX– a reuniones individuales el próximo 7 de abril. El objetivo es incluir sus propuestas en las modificaciones presupuestarias para aplicar el remanente acumulado de ejercicios anteriores.
Un intento de consenso en Leganés
El clima político en Leganés se ha visto marcado por las críticas de la oposición, que ha reprochado al Gobierno su falta de negociación en los presupuestos. Ante esta situación, PP y ULEG han cambiado de estrategia: antes de presentar su propuesta definitiva, buscan escuchar primero las demandas de los demás partidos.
Este giro en la gestión responde también a la necesidad de desactivar las tensiones que han llevado al Ejecutivo local a plantear una cuestión de confianza para lograr la aprobación de los presupuestos municipales.
Abierta la puerta a una negociación
En la carta enviada a los grupos políticos, el alcalde de Leganés, Miguel Ángel Recuenco (PP), ha expresado su «intención de negociar con todos los grupos municipales». Asimismo, ha subrayado su disposición a incluir en los expedientes aquellas iniciativas que «redunden en la mejora y progreso de la ciudad».
El documento también destaca que el marco legal impone restricciones sobre los plazos para ejecutar inversiones con cargo al remanente, lo que obliga a una toma de decisiones rápida.
¿Qué es el remanente de tesorería y para qué sirve?
El remanente de tesorería es la cantidad de dinero que queda disponible después de cerrar el presupuesto. Una vez pagados todos los gastos e inversiones, el dinero sobrante queda como remanente. Este puede ser utilizado en el siguiente ejercicio con una condición: tiene que gastarse en el año en curso. Es decir, no puede ser destinado a proyectos a largo plazo que terminarían, en este caso, más allá de diciembre de 2025.
Negociación previa que no hubo con los presupuestos
Además de la carta, Recuenco ha reafirmado públicamente su compromiso con el diálogo:
“Una vez más, ponemos de manifiesto nuestra voluntad de negociar con absolutamente todos los grupos políticos, al igual que lo intentamos con los presupuestos, y les convocamos a estas reuniones en las que esperamos sus propuestas para mejorar la vida de los vecinos de Leganés.”
Máxima flexibilidad en las reuniones
El gobierno local ha garantizado que, si algún partido no puede asistir el 7 de abril, se mostrará «máxima flexibilidad» para reprogramar los encuentros. No obstante, han insistido en la necesidad de actuar con rapidez debido a los plazos legales que rigen el uso del remanente.
En estas reuniones estarán presentes el alcalde Miguel Ángel Recuenco y el primer teniente de alcalde, Carlos Delgado (ULEG), junto a los portavoces de cada formación política.
¿Lograrán un acuerdo en Leganés?
El acercamiento del Gobierno de Leganés a la oposición abre la puerta a posibles consensos sobre el uso del remanente de los presupuestos 2024. Una forma de limar asperezas para poder cerrar acuerdos que no se han dado hasta ahora. Ahora queda por ver si las negociaciones fructifican y se traduce en mejoras reales para la ciudad.