La posible conversión del tramo de la M406 en una vía urbana vuelve a situarse en el centro del debate. Lo que sobre el papel suena a mejora para los barrios afectados por el tráfico podría convertirse en un problema millonario para el Ayuntamiento de Leganés. Según unos informes técnicos citados por el Gobierno local, el coste mínimo de la operación superaría los 24 millones de euros, una cifra imposible de asumir con los recursos municipales actuales.
El origen del último choque está en el compromiso que la Comunidad de Madrid adquirió el 24 de mayo de 2024, cuando la directora general de Carreteras prometió la cesión del tramo de la M406 al Ayuntamiento para que pudiera transformarlo en vía urbana. La idea entusiasma a los vecinos desde hace años. Pero Leganés recuerda que una cesión sin financiación es, directamente, una bomba de relojería.
Una reconfiguración completa la M406
En la última sesión del Pleno del Ayuntamiento, Carlos Delgado (ULEG), primer teniente de alcalde y concejal de Obras, expuso con crudeza lo que dicen los técnicos: la operación no consiste en “urbanizar cuatro metros”, sino en acometer una reconfiguración completa del tráfico, con obras de enorme envergadura. Entre ellas:
- Un nuevo enlace entre la M406 y la M409.
- La ampliación de la M409 hasta las conexiones con la M50.
- El refuerzo de los accesos de la M409 a la M50.
- La transformación completa del tramo urbano entre M409 y Eduardo Torroja.
- La remodelación de la calle Severo Ochoa.
- Un nuevo diseño del enlace de Rey Pastor y Miguel Catalá con la M45.
Los informes son claros: sin todas estas obras, el nuevo tramo urbano quedaría colapsado desde el primer día, con más tráfico, más inseguridad vial y un peor escenario que el actual. “Mucho ojo con soluciones que suenan bien si no van acompañadas de inversiones reales”, advirtió Delgado.
La financiación de las obras
Pero la pregunta clave es otra: ¿quién paga? La Comunidad de Madrid plantea la cesión pero se desentiende de las obras. Y el Ayuntamiento teme quedarse con el “marrón” económico. Tan serio es el asunto que Delgado retó incluso a Más Madrid a responder si votarían a favor de comprometer 24 millones municipales para esta operación: “La filosofía está muy bien, pero luego hay que poner recursos”.
Con los vecinos reclamando una solución desde hace años, el futuro del proyecto depende de una garantía clave: que la Comunidad acompañe la cesión con financiación real. Leganés lo tiene claro: sin ese compromiso, transformar la M406 en vía urbana no es una oportunidad, sino un riesgo inasumible para la ciudad.



