El Innova-tsn Leganés sacó adelante uno de esos partidos que explican por qué este equipo ha dado un salto competitivo esta temporada. Victoria ante Estepona en el Pabellón Europa, novena del curso, en un duelo marcado por la tensión, el susto inicial y una recta final de pura resistencia.
Porque el partido no fue sencillo. Ni en la pista ni en lo emocional.
El pabellón se congela: Herlihy cae lesionada
El partido comenzó igualado. Ninguno de los dos equipos conseguía encontrar su juego, lo que hacía que Javi Fort gritara a las suyas en el banquillo para despertar su juego. Poco a poco fueron encontrándose en la cancha pero no convencían.
Con 23-23 en el marcador y nada más arrancar el segundo cuarto, el Europa enmudeció. Brianna Herlihy, tras caer mal después de un salto, se llevó la mano a la rodilla y lanzó un grito que resonó en todo el pabellón. Miradas fijas en la pista. Silencio absoluto.

La jugadora abandonó el parqué ayudada por el cuerpo médico. Minutos después, el alivio: Herlihy podía caminar, aunque siempre atendida. El partido siguió, pero ya no era el mismo.
Un tercer cuarto para volver a mandar
La lesión descolocó a los dos equipos y el choque entró en una fase espesa tras el descanso. Ahí apareció Maya Dodson, que asumió galones y abrió el marcador del tercer cuarto. A su alrededor crecieron Aminata Sangaré y Noortje Driessen, claves para que el Leganés recuperara el control.
Tres acciones consecutivas de 2+1 —Sangaré, Dodson y Driessen— dispararon a las de Javi Fort hasta el 58-43, poniendo orden en el caos y encendiendo al pabellón.
Estepona no se rinde y el partido vuelve a abrirse
El equipo de César Aneas, con pasado pepinero en el banquillo, reaccionó desde el triple. El marcador se estrechó (61-51) y el último cuarto arrancó con tensión máxima. Bajo el aro, Sangaré, Dodson y Angelova fallaron acciones claras y Estepona olió sangre.
Gretter volvió a meter a las visitantes en el partido (71-63) y, ya en el último minuto, con Dudasova en el banquillo, las andaluzas encontraron la manera de apretar hasta el 71-67.
Lahuerta cierra el partido desde el rebote
Cuando más quemaba el balón, el Leganés respondió con cabeza. Irene Lahuerta fue decisiva capturando rebotes ofensivos y protegiendo la posesión como si fuera oro. Driessen y la propia Lahuerta fallaron, pero volvieron a coger el balón una y otra vez.

Estepona tuvo dos triples para cambiar el final. Los dos se quedaron fuera.
Novena victoria y el Europa en pie
El Leganés cerró el partido desde la defensa, el rebote y la paciencia. Novena victoria que lo coloca en una posición muy cómoda en la tabla y refuerza el objetivo real de Javi Fort: mantener la categoría con margen y sin sobresaltos.
El público lo entendió. Ovación final y despedida en pie. El equipo convence, compite, sabe sufrir y sigue creciendo. Y eso, en una temporada larga, vale mucho.



