La plataforma vecinal Juntos x Leganés Norte ha alzado la voz para denunciar lo que considera una situación de discriminación institucional mantenida durante años hacia el barrio. El colectivo señala que Leganés Norte recibe menos inversiones, menos servicios y menos prioridad política que otros barrios del municipio, a pesar de que sus vecinos cumplen con las mismas obligaciones fiscales que el resto de la ciudad.
El barrio, nacido a finales de los años noventa, «arrastra carencias estructurales» que no se han corregido en más de dos décadas. Desde la plataforma recuerdan que muchas de sus infraestructuras se construyeron bajo un modelo de bajo coste cuyas consecuencias siguen siendo visibles hoy, sin que las sucesivas legislaturas hayan revertido esa situación. Ni siquiera en esta a pesar de las promesas.
Aceras, equipamientos y zonas verdes: un agravio comparativo
Entre los ejemplos más claros de este trato desigual, Juntos x Leganés Norte señala que el barrio es el único de Leganés cuyas aceras son mayoritariamente de hormigón, con numerosas irregularidades que suponen un riesgo para personas mayores y con movilidad reducida. Mientras tanto, denuncian, en otros barrios se acometen renovaciones completas del pavimento sin necesidad de ser aprobadas en Pleno.

También ponen el foco en la escasez de zonas verdes, el predominio del hormigón en plazas y espacios públicos y la falta de elementos de seguridad vial como vallas o bolardos, cuya presencia es muy inferior a la media del municipio.
El “esqueleto” del Centro Cultural y una biblioteca infrautilizada
Uno de los símbolos más visibles del abandono es el Centro Cultural inacabado, un edificio que lleva años sin finalizar y que incluso fue utilizado como ejemplo de dejadez durante la campaña electoral. Mientras tanto, denuncian, en esta legislatura están previstas nuevas instalaciones culturales en otros barrios sin que exista un plan concreto para culminar la de Leganés Norte.

A ello se suma la situación de la Biblioteca Central, donde más del 60 % del espacio no está abierto al uso vecinal al destinarse a despachos municipales, limitando las actividades culturales y educativas para las que fue concebido el edificio.
Además, a estos ejemplos se suman los retrasos injustificados en actuaciones básicas, como los cinco meses necesarios para instalar unas simples vallas en los jardines de entrada al barrio, o la falta sistemática de respuesta a las demandas vecinales.

Compromisos electorales sin reflejo presupuestario
La plataforma recuerda que durante la última campaña electoral todos los partidos, incluidos los del actual Gobierno local (PP y ULEG), reconocieron el abandono del barrio y asumieron compromisos de mejora. Sin embargo, denuncian que muchas de esas promesas no se han traducido en actuaciones claras ni en prioridades dentro de los presupuestos municipales.
Ante esta situación, Juntos x Leganés Norte anuncia que solicitará reuniones con todos los grupos políticos para exigir explicaciones y reclamar un plan de inversiones con plazos concretos que permita equiparar el barrio al resto de Leganés y garantizar un nivel de servicios digno para sus vecinos.




