El nuevo estándar de telecomunicaciones de sexta generación (6G) no solo transmitirá datos, sino que también funcionará como un sensor capaz de localizar objetos que estén al alcance. El proyecto de investigación europeo PAISES-6G, liderado por la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y con la participación de IMDEA Networks Institute, trabaja en soluciones tecnológicas para que todas las comunicaciones en una red 6G, incluyendo esta capacidad de detección integrada, sean seguras y éticas.
La idea es que las antenas de 6G no solo transmitirán datos (como hacen hoy) sino que también podrán «ver» el entorno, detectar movimiento, localizar personas, monitorizar su estado. Es como dotar a la red de una especie de radar. La UC3M y el Consorzio Nazionale Interuniversitario per le Telecomunicazioni (CNIT) trabajarán juntos en este tema.
“Esto abre posibilidades enormes, como monitorizar a un paciente en casa sin que lleve ningún sensor encima. Pero también plantea riesgos serios: ¿quién controla esa información? ¿Puede la red «espiarnos»? Nosotros trabajamos precisamente en cómo hacer que esa capacidad de detección sea segura y solo accesible para quien tiene permiso para usarla e incluso que los usuarios puedan hacerse invisibles”.
Pablo Serrano, coordinador del proyecto y catedrático del Departamento de Ingeniería Telemática de la UC3M
El objetivo principal de este proyecto es diseñar redes 6G que sean seguras, inteligentes y respetuosas con la privacidad de los ciudadanos desde el principio, no como un añadido posterior. Uno de los temas más novedosos que abordan, según los investigadores, está relacionado con las tecnologías ISAC (Integrated Sensing and Communications), las comunicaciones con capacidad de detección integrada que tendrá el 6G. Para ello, integrará una capa de seguridad nativa combinada con inteligencia artificial para la ciberseguridad y técnicas de criptografía post-cuántica.
IA, seguridad cuántica y privacidad por diseño
Para lograrlo se centran en tres grandes pilares tecnológicos innovadores:
- En primer lugar, inteligencia artificial preventiva al servicio de la ciberseguridad. El proyecto desarrolla sistemas capaces de anticipar ataques antes de que se produzcan, en lugar de limitarse a reaccionar cuando ya ha ocurrido algo. Utiliza agentes basados en grandes modelos de lenguaje (el tipo de tecnología que hay detrás de sistemas como ChatGPT) que monitorizan la red en tiempo real y detectan comportamientos sospechosos de forma autónoma. En resumen, pasar de una seguridad reactiva a otra proactiva.
- La segunda línea de trabajo es la seguridad cuántica. Y es que los ordenadores cuánticos, cuando estén plenamente desarrollados, podrán romper los sistemas de cifrado que protegen actualmente nuestras comunicaciones. Por ello, desde PAISES-6G trabajan ya en soluciones de criptografía post-cuántica y distribución cuántica de claves para blindar las redes del futuro frente a estas amenazas.
- En tercer lugar, el proyecto desarrolla mecanismos que permiten a operadores, empresas y usuarios compartir datos de forma segura, incluso cuando no confían entre sí plenamente. Es decir, incluir la privacidad en el propio diseño de las redes. Con el 6G se van a gestionar cantidades ingentes de información sensible (incluyendo ISAC), por lo que en este proyecto están desarrollando técnicas para que diferentes actores puedan colaborar y compartir datos sin que nadie vea lo que no debe ver, como el aprendizaje federado o la privacidad diferencial. “Esto abre la puerta a nuevos modelos de negocio y a una mayor competencia e innovación en el ecosistema de las telecomunicaciones”, señala Pablo Serrano.
“En un periodo histórico en el que están aumentando las tensiones geopolíticas, PAISES-6G tiene el potencial de desarrollar nuevas soluciones que ayuden a asegurar las telecomunicaciones dentro del ámbito europeo y global, al tiempo que protegen a las personas interesadas en los datos, es decir, a la ciudadanía, del uso inadecuado de las tecnologías emergentes”
Dr. Marco Fiore, investigador principal del proyecto en el IMDEA Networks Institute.
Leganés, gran peso en el equipo de investigación
El proyecto PAISES-6G (Pioneering AI-Enhanced Secure 6G Services Framework) está financiado con 8 millones de euros por la Unión Europea, dentro del programa Horizonte Europa (GA101292896) y reúne a 18 organizaciones de 9 países: universidades, centros de investigación, grandes empresas tecnológicas y operadoras de telecomunicaciones, así como pequeñas empresas especializadas. España destaca como el país con mayor peso específico dentro del consorcio al concentrar cuatro socios estratégicos, y más concretamente Leganés con la propia UC3M e IMDEA Networks, afincados en nuestra ciudad.
“La seguridad de las redes del futuro no se puede construir desde un solo laboratorio ni desde un solo país. Necesitas a los operadores que despliegan las redes, a los fabricantes de equipos, a los expertos en criptografía cuántica, a los especialistas en privacidad, a los juristas que conocen y serán capaces de desarrollar las nuevas normativas europeas en aspectos éticos y legales del uso de las redes de comunicaciones”
Pablo Serrano, coordinador del proyecto y catedrático del Departamento de Ingeniería Telemática de la UC3M
El plan de trabajo del proyecto contempla el despliegue y validación de los primeros prototipos en entornos de laboratorio reales durante el segundo año, destacando el laboratorio NEXTONIC en Leganés y el laboratorio Gotham en el País Vasco. Finalmente, el proyecto busca garantizar el impacto real de sus investigaciones en la sociedad. Para evitar que las soluciones se queden en el plano teórico, los socios transferirán los resultados directamente a los organismos internacionales de estandarización (3GPP y ETSI), asegurando que el modelo de seguridad diseñado en la UC3M forme parte del estándar global definitivo de las telecomunicaciones 6G.
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