Y la Virgen de Butarque vuelve a su templo. Tras un mes alojada en el altar mayor de la Parroquia de San Salvador, la patrona de Leganés ha sido trasladada en solemne procesión a su Ermita de Butarque, donde esperará hasta el próximo mes de agosto para su regreso al centro de la ciudad.
Eran las 19 horas cuando las campanas de la iglesia comenzaban a replicar. Llamaban a los feligreses a congregarse en las puertas para acompañar a su Virgen en su solemne traslado. Fuera, en la Barbacana, todo quedaba despejado tras la recreación histórica de la proclamación de Leganés como Villa.

En un silencio solo roto por la Agrupación Musical Fénix de la Esperanza, la Virgen salía puntual del templo para comenzar su recorrido en el que ha sido la protagonista de miradas y aplausos no solo desde la calle.
Al llegar a la calle Butarque una mujer desde su balcón gritaba vivas a la Virgen que eran coreados por todos los asistentes. No eran los únicos vítores ya que durante su recorrido por el barrio de San Nicasio, se escucharon «vivas» entre los asistentes.
Durante la procesión los vecinos eran testigos del anochecer hasta que, como es tradición, la Virgen llegaba a su templo, la Ermita de Butarque, donde descansará hasta el próximo mes de agosto.
Recreación de la proclamación de Leganés como Villa
Por primera vez, el traslado tuvo un evento previo. Coincidiendo con esta fecha señalada, el Ayuntamiento celebró la conmamoración del 400 aniversario de la Villa de Leganés.
Con una recreación teatralizada, los asistentes pudieron conocer cómo en 1626 la Corona vendió las tierras de Leganés a un militar, Don Pedro Messía, convirtiendo lo que hasta entonces era una aldea, en villa.

La recreación comenzó en los alrededores de la Plaza España, llamando la atención a los viandantes que, pegados a sus teléfonos móviles, inmortalizaban la escena. Tras ello, acudían a la barbacana de la Parroquia de San Salvador donde se desarrollaba la escena.
Una escena en la que todo se recreó con minucioso detalle, incluido el atrezzo. Y es que el bastón de mando sostenido por el actor que interpretaba al alcalde de la época era el bastón de mando real del actual alcalde.
Este es el primer acto de más de una decena de actuaciones con los que Leganés conmemorará muchos de los días clave de aquel 1626, cuando la venta de los terrenos no gustó nada a los vecinos que los ocupaban.






