Hay derrotas que invitan a mirar el calendario. El Innova-tsn Leganés no levantó la Supercopa LF Endesa este domingo, pero salió de la final ante el Valencia Basket con algo que no tenía antes de empezar el fin de semana: la atención de quienes aún no seguían sus partidos.
El 76-64 deja el título en manos valencianas. También cuenta que el Leganés llegó a la cita decisiva y discutió el resultado ante un rival acostumbrado a pelear por trofeos. Para un equipo que disputaba su primera Supercopa, esa es una presentación difícil de ignorar.
La expectativa había crecido el sábado. El Innova-tsn eliminó al Hozono Global Jairis por 69-50, con 29 puntos de Aminata Sangare y nueve asistencias de Irene Lahuerta. Aquella victoria abrió la puerta a la primera final de un título nacional en la historia del club. La derrota ante el Valencia no borra lo que hizo falta para llegar allí.
La final acaba; la curiosidad empieza
Una final de septiembre no permite adivinar cómo terminará la temporada. Los equipos todavía ajustan sus plantillas y el Leganés tendrá que demostrar durante meses que puede sostener este nivel. Conviene esperar a esos partidos antes de convertir una derrota ajustada en una promesa de títulos.
Pero tampoco hace falta fingir que solo importa la copa. Este fin de semana ha dado a muchos aficionados un motivo concreto para engancharse: ver qué hace en Liga un equipo capaz de alcanzar la final y competir por el primer trofeo del curso. Quien llegó por curiosidad el sábado tiene razones para volver la próxima jornada.

MUY ORGULLOSOS DE ESTE EQUIPO. No tenemos palabras para describir lo vivido 💙
@basketleganes
Ahí está también la oportunidad del Innova-tsn. El club ya había jugado la Copa de la Reina y los playoffs la pasada campaña; ahora suma una final de Supercopa a ese recorrido. Cada paso eleva las expectativas, y con ellas llegará una exigencia nueva: que lo visto en Torrejón de Ardoz aparezca también cuando no haya un título en juego.
El Valencia Basket se lleva el trofeo. El Leganés vuelve sin él, pero con una temporada que apetece seguir desde el primer partido.







