El CD Leganés salió del Nuevo Mirandilla con su derrota más dura de este inicio de temporada. El 4-0 ante el Cádiz CF no se explica tanto por un partido completamente dominado de principio a fin por los amarillos como por lo ocurrido después del descanso: los pepineros llegaron vivos al intermedio, pero encajaron tres goles en apenas media hora y terminaron desapareciendo del encuentro.
El golpe inicial llegó demasiado pronto. Apenas habían pasado cinco minutos cuando Antoñito encontró espacio para cruzar un disparo raso ante el que Luca Zidane no pudo hacer nada. Un 1-0 que obligaba al conjunto de Rubén Albés a remar prácticamente desde el vestuario.
Aun así, el Leganés consiguió mantenerse dentro del partido durante toda la primera mitad. Sin generar una avalancha de ocasiones, fue ganando presencia en campo contrario y encontró principalmente en Ismaël Gharbi, de vuelta al once tras su paso con la selección de Túnez, a uno de los jugadores más activos.
El tunecino incluso protagonizó una de las acciones polémicas de la tarde. En el minuto 35 cayó dentro del área después de una carga de Juan Díaz por la espalda, pero ni el árbitro Alejandro Morilla Turrión ni el VAR consideraron que existiera penalti. El Leganés continuó insistiendo y Naim y Sancris también buscaron el empate antes de marcharse al vestuario.
El problema llegó después.
Si el 1-0 permitía pensar en un partido todavía recuperable, el Leganés comenzó a romperse tras el segundo gol. En el 53′, Vladys aprovechó un balón suelto después de una intervención de Luca para ampliar la ventaja del Cádiz.
Albés intentó cambiar el rumbo de golpe. En el 61′ realizó cuatro sustituciones simultáneas, dando entrada a Dani Rodríguez, Zico Buurmeester, Unax del Cura y Rubén Pulido. Una maniobra prácticamente de emergencia para intentar rescatar un encuentro que empezaba a escaparse.
No funcionó.
Antoñito volvió a castigar al Leganés en el 71′ para firmar su doblete y convertir el partido en una misión imposible. Doce minutos después, Aïmen Moueffek colocaba el 4-0 definitivo y cerraba una segunda mitad para olvidar.
La goleada deja una imagen preocupante precisamente por cómo se produjo. El Leganés pasó de estar a un solo gol del empate durante más de 50 minutos a recibir tres tantos entre el 53′ y el 83′. Media hora fue suficiente para transformar un partido abierto en una derrota contundente.
No todo fueron malas noticias. Álvaro Tejero regresó a los terrenos de juego en el minuto 79 después de superar su lesión, uno de los pocos apuntes positivos de una tarde complicada.
El CD Leganés se queda con 11 puntos después de ocho jornadas de LALIGA HYPERMOTION. Y apenas tendrá tiempo para digerir el golpe: el próximo domingo volverá a jugar lejos de Butarque, esta vez ante la UD Almería a las 16:15 horas.





