El estado del arbolado urbano vuelve a situarse en el centro de las reivindicaciones vecinales de Leganés. Participantes de diez barrios del municipio han elaborado una batería de propuestas para mejorar la salud de los árboles, recuperar espacios verdes y exigir un mantenimiento más sostenible.
Las demandas surgen del ecomapeo ciudadano «¡Aquí falta un árbol!», celebrado los días 3 y 4 de octubre, una iniciativa que ha permitido identificar alcorques vacíos, árboles secos, tocones y espacios que dificultan el crecimiento de las raíces.
A escala estatal, la organización señala que se han detectado 150.000 puntos críticos en más de 300 municipios. Estos datos corresponden al conjunto de la campaña, no exclusivamente a Leganés.
Diez barrios de Leganés participan en el diagnóstico del arbolado
La iniciativa se ha desarrollado en Leganés Centro, Leganés Norte, El Carrascal, Vereda de los Estudiantes, Zarzaquemada, Arroyo Culebro, La Fortuna, San Nicasio, La Solagua y Valdepelayo.
Los grupos participantes proponen reponer los árboles desaparecidos o en mal estado y elegir ejemplares adecuados para cada ubicación, con el objetivo de reducir el riesgo de que vuelvan a secarse o tengan que ser retirados.
También reclaman un mantenimiento periódico de los sistemas de riego para evitar la pérdida de nuevos árboles y el gasto que supone sustituirlos.
Piden acabar con las podas abusivas y justificar las talas
Una de las principales reivindicaciones es evitar las podas y talas que consideran abusivas, especialmente cuando se realizan fuera de los periodos adecuados.
Los participantes plantean estudiar alternativas antes de retirar un árbol y recurrir a la tala únicamente cuando resulte imprescindible. En los casos en los que exista un riesgo para la seguridad, piden que se acredite mediante un informe técnico firmado por personal competente.
También proponen que cada árbol o arbusto talado sea sustituido por otro de edad similar, preferentemente en el mismo lugar o en sus inmediaciones.
Alcorques libres y plantas autóctonas para combatir el calor
Los grupos de Leganés defienden mantener los alcorques libres de rejillas, gravilla y otros materiales que puedan dificultar el desarrollo de los árboles.
Además, proponen incorporar plantas autóctonas en estos espacios para favorecer la biodiversidad y aumentar la cobertura vegetal.
La campaña vincula estas medidas con la necesidad de reducir el efecto isla de calor, mejorar las condiciones ambientales de las calles y preparar las ciudades frente a episodios climáticos extremos.
Entre las peticiones locales también figura un mantenimiento preventivo y sostenible frente a posibles plagas, como la galeruca del olmo.
Una campaña que pide más inversión municipal en arbolado
Las propuestas de Leganés forman parte de una movilización más amplia en la que participan colectivos de numerosos municipios.
A escala general, las entidades impulsoras reclaman planes directores del arbolado, más recursos económicos y humanos y cambios urbanísticos que permitan crecer a árboles de mayores dimensiones.
También plantean pactos municipales orientados a alcanzar una cobertura arbórea del 30%.
La iniciativa traslada así a las administraciones locales una reivindicación concreta: que la conservación del arbolado deje de depender únicamente de actuaciones puntuales y se integre en la planificación de las ciudades.







