El calor urbano castiga a los mayores: una realidad que también afecta a Leganés

Las olas de calor no impactan a todos por igual. Un estudio internacional en el que participa la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) demuestra que las personas mayores sufren con especial dureza el calor urbano, y que las ciudades no están preparadas para proteger a este colectivo. Aunque la investigación se ha centrado en Madrid y Varsovia, sus conclusiones son perfectamente aplicables a municipios como Leganés, donde el envejecimiento de la población y el diseño urbano agravan la exposición al calor.

Tal y como ha comprobado el grupo de investigación TURBA Lab, los protocolos actuales de alerta por calor son “reducionistas” y no tienen en cuenta las diferencias sociales, físicas o culturales de cada persona. Las experiencias recogidas muestran que las mujeres mayores son quienes más sufren y expresan los efectos del calor, tanto físicos como emocionales.

Sin refugios climáticos ni sombra suficiente

La investigación pone el foco en fallos estructurales de las ciudades: plazas dominadas por el cemento, pérdida de árboles, viviendas sin aislamiento, pocos espacios verdes bien gestionados y cierre de parques en plena ola de calor. Escenarios que no son ajenos a barrios de Leganés como Zarzaquemada, el más envejecido de Europa, el centro de Leganés o La Fortuna, donde las personas mayores denuncian desde hace años la falta de sombra y el calor extremo en calles y viviendas.

“Nos dicen que nos quedemos en casa, pero eso nos recuerda a la pandemia”, afirma una de las participantes del estudio. Por eso, los mayores reclaman ser considerados agentes activos, con conocimiento y experiencia para enfrentar el calor de forma más adaptada y económica.

Plaza José Luis López Aranguren calle cobre olimpia
Plaza José Luis López Aranguren en Calle Cobre. Foto: Lito Lizana | Leganés Activo

La necesidad de vegetación en las ciudades

En este sentido, Luis Esteban Penelas, catedrático de Arquitectura en la Universidad Europea de Madrid, asegura que “la vegetación urbana debe entenderse como parte estructural de la ciudad. Hay que pasar de la idea de una ciudad con árboles a una ciudad que sea un bosque”. “Disminuir la temperatura medioambiental debería ser una prioridad transversal y urgente”, apostilla.

“En 2024, las olas de calor provocaron más de 2.000 muertes en España. Tres fallecimientos al día por ola de calor. Es una cuestión de salud pública

Luis Esteban Penelas, catedrático de Arquitectura en la Universidad Europea de Madrid

Penelas apuesta por convertir azoteas en jardines conectados, reverdecer fachadas y crear corredores ecológicos que recorran los barrios. “Se trata de construir megaciudades verdes, donde los edificios parezcan pabellones dentro de un parque urbano. Incluso el agua debe formar parte del diseño, con sistemas de pulverización, canales, fuentes o pérgolas naturales que aporten sombra y frescor”, afirma.

Adaptarse sin aire acondicionado: estrategias que ya se usan en Leganés

Los mayores entrevistados demostraron una gran capacidad de adaptación al calor sin recurrir al aire acondicionado, mediante estrategias tradicionales:

  • Cerrar ventanas y persianas durante el día y ventilar por la noche
  • Hacer ejercicio solo a primeras horas
  • Buscar espacios comunes para socializar en las horas centrales del día
  • Usar ventiladores en lugar de aire acondicionado

«Entender estas estrategias y la capacidad de acción de los mayores es esencial, y tal vez la herramienta más importante que compartir, y sirve de inspiración para las nuevas generaciones dependientes del aire acondicionado y para otros países donde el calor es reciente y no existe una cultura de gestión del calor»

Paloma Yáñez, una de las autoras del estudio e investigadora del grupo Urban Transformation and Global Change Laboratory (TURBA Lab), adscrita a la UOC.

Estas acciones, aunque parezcan pequeñas, pueden marcar la diferencia, especialmente para quienes tienen pensiones limitadas y no pueden permitirse el aumento en la factura eléctrica.

Conclusiones: ciudades más justas frente al calor

“Cómo vivimos el calor depende de nuestros saberes y experiencias”, explican las autoras del estudio, que ha sido publicado en la revista Geoforum. Reclaman que los sistemas públicos no vean solo vulnerabilidad en los mayores, sino también sabiduría que puede inspirar a las nuevas generaciones.

La investigación está alineada con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible: salud y bienestar (ODS 3), ciudades sostenibles (ODS 11) y acción climática (ODS 13).

En Leganés, con más de 34.000 personas mayores de 65 años, es urgente que el diseño urbano y las políticas municipales integren esta perspectiva, si queremos proteger a quienes más sufren el calor.

Crónica Negra de Leganés | El misterioso caso de Juan José Sánchez Barco, desaparecido sin rastro

La desaparición de Juan José Sánchez Barco, un joven de 32 años, en Leganés el 15 de enero de 1995 sigue siendo un misterio inquietante en la historia criminal reciente de Madrid. A punto de casarse con su novia, también de Leganés, Juanjo vivía una etapa llena de ilusión y estabilidad. Sin embargo, no llegó jamás a su compromiso, y las circunstancias indican que su ausencia no fue voluntaria.

Un paseo que nunca terminó

La mañana del 15 de enero, Juanjo salió de casa de sus padres, en la avenida de Mendiguchía Carriche, camino al piso que iba a compartir con su prometida en la calle del Sol. La distancia son apenas 800 metros. Iba a terminar asuntos de trabajo —empuñado por la inmobiliaria en la que trabajaba como administrativo contable— y encontrarse con su novia a las 14:00 en un bar cercano para comer. Pero nunca llegó.

Cuando la familia revisó el piso, todo estaba en su sitio: la cartera de Juanjo seguía en casa, igual que el resto de sus pertenencias. La puerta permanecía cerrada y no había señales de violencia. Su oficina tampoco aportó pistas. Nadie vio una discusión, ningún rastro de forcejeo, ningún indicio de un secuestro. Apenas llevaba unas 2.000 pesetas (12 €), lo que descarta un posible móvil económico. Su entorno, unido y cariñoso, descartó por completo que se hubiera ido por voluntad propia.

Última pista: ausente

Al día siguiente, el 16 de enero de 1995, el programa “¿Quién sabe dónde?” de TVE se hizo eco del caso. Una antigua compañera de trabajo llamó para contar que aquella misma mañana lo había visto en la calle del Sol. Según su testimonio, Juanjo estaba “raro, ausente” y no respondió a su saludo. Esa fue la última noticia fiable que se tuvo de él .

La sombra de la legalidad: declaración de fallecimiento

En 2006, once años después de la desaparición, uno de los hermanos de Juanjo solicitó su declaración de fallecimiento, amparado por la ley española que permite declarar muertos a desaparecidos tras más de una década de ausencia sin noticias. Desde ese momento, legalmente se le dio por muerto. Sin embargo, esta declaración no aportó respuestas ni certezas sobre su destino: no apareció su cuerpo, no hubo restos forenses, no se supo de restos ni de vestigios que cerraran el caso.

Un caso marcado por la ausencia y el enigma

Con una estatura cercana a los 1,85 m, complexión fuerte (95 kg) y una fisonomía fácil de reconocer, Juanjo difícilmente podría pasar inadvertido. Esto refuerza aún más el desconcierto: ¿cómo pudo desaparecer completamente en el corazón de Leganés sin dejar testigos ni señales?

Familiares mantienen la hipótesis de una amnesia repentina, posiblemente tras un golpe cerebral que habría comprometido su memoria y su orientación. Otros barajan la posibilidad de un evento fortuito —un accidente— con implicaciones más graves, o incluso un episodio de salud inesperado.

Treinta años de silencio

Han transcurrido más de tres décadas sin una resolución. El caso se guarda en los archivos policiales y judiciales como una desaparición sin rastro, el expediente de un hombre que salió de casa y nunca regresó. La sociedad de Leganés sigue impactada por la frialdad del suceso: un camino corto, una rutina diaria, y un final abrupto que nunca se aclaró.

En la memoria de una familia

Aunque la ley haya cerrado un capítulo administrativo, su ausencia permanece sin respuesta, sin cuerpo y sin conocer que paso con Juan José. Este caso conserva una fuerza perturbadora: un hombre que desaparece sin dejar rastro en el centro de una ciudad, a plena luz del día y sin señales de violencia ni sospechosos. El enigma sigue abierto, sin pistas nuevas y, sobre todo, sin cerrar para quienes todavía lo buscan en silencio.

Un coche VTC queda incrustado en el césped tras un accidente en Leganés

Este martes por la mañana, los vecinos de Zarzaquemada, en Leganés, se han llevado un buen susto al circular por el corazón del barrio. Un coche VTC 100% eléctrico ha sufrido un accidente en la glorieta de la Noria, una de las rotondas más grandes y transitadas de la ciudad, donde confluyen la avenida Rey Juan Carlos I y la avenida de Europa.

El coche quedó subido en el césped tras atravesar la valla de seguridad

El vehículo, que circulaba por los carriles interiores de la glorieta, perdió el control por causas que aún no han trascendido e impactó contra la valla de seguridad, que ya presentaba daños previos. El coche terminó subido al césped, justo al lado del monumento de la noria, como se aprecia en la fotografía.

A pesar de la aparatosidad del accidente, no hubo que lamentar heridos. Varios testigos presenciales alertaron a los servicios de emergencia, que acudieron rápidamente a la zona para valorar los daños y proceder a la retirada del vehículo.

La valla ya estaba parcialmente rota antes del accidente

Una vez retirado el coche, los operarios acordonaron provisionalmente la zona con conos primero y cinta después. La valla metálica que delimita la rotonda ha quedado visiblemente dañada, con varias secciones dobladas o completamente arrancadas. Según apuntan varios vecinos, la valla ya estaba parcialmente rota antes del accidente, sin que se hubiera actuado para su reparación.

Todavía no se ha comunicado cuándo se procederá a su reposición, aunque se espera que se atienda en los próximos días, dado el elevado tránsito de vehículos en esta glorieta.

Dos de los radares que más multan en España, rodean Leganés

El último estudio de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) ha revelado cuáles son los radares que más multas imponen en las carreteras españolas. De los 50 más activos en todo el país, dos se encuentran en el entorno de Leganés, lo que convierte al sur de Madrid en una de las zonas con mayor control de velocidad.

Radares de Alcorcón y Getafe

El radar del kilómetro 12 de la A-4, ubicado en las inmediaciones del Cerro de los Ángeles, ocupa el puesto número 40 del ranking nacional con 13.722 denuncias formuladas en 2024.

Este radar, situado en un tramo de alta circulación entre Madrid y el sur metropolitano, afecta directamente a conductores que entran o salen de Leganés por la A-4. Su presencia ya era conocida por los habituales de la vía, pero el dato aporta una dimensión real de su impacto: más de 13.000 multas en solo un año.

Otro radar en el entorno cercano a Leganés también figuran en el ranking de la AEA: Radar en la A-5, kilómetro 12 (Alcorcón), con 14.147 denuncias. Se ubica en el puesto 38º de los más multados.

Mercamadrid, en el ‘top multas’

El radar más multón de España sigue siendo el ubicado en la M-40, kilómetro 20, junto a Mercamadrid, con cifras récord de denuncias, pese a que ha reducido su actividad un 36% respecto al año anterior.

Estos dispositivos actúan en zonas de gran densidad de tráfico y afectan especialmente a los residentes del sur metropolitano, que usan estas vías de forma diaria para desplazamientos laborales o personales.

¿Por qué estos radares multan tanto?

La AEA denuncia que muchos de estos radares están colocados más con criterios recaudatorios que preventivos. Las ubicaciones analizadas no destacan necesariamente por su siniestralidad, pero sí por su tráfico intenso y por ser zonas de transición entre núcleos urbanos y accesos a Madrid capital.

Cines Yelmo Islazul estrena experiencia 4D y pantalla scope

Tras un ambicioso proceso de renovación, Cines Yelmo Islazul reabre sus puertas ofreciendo una experiencia cinematográfica completamente transformada. Con una nueva imagen, mejoras significativas en sus instalaciones y la introducción de tecnologías de vanguardia, se posiciona como uno de los cines más innovadores del país.

Una de las grandes novedades es la espectacular sala 4D Experience, donde el espectador se convierte en parte de la película gracias a efectos sensoriales que van mucho más allá de la imagen y el sonido. Movimiento y vibración en las butacas, ventiladores, efectos de agua, olores y cambios de temperatura permiten vivir el cine con los cinco sentidos, en una experiencia inmersiva sin precedentes.

Además, se han realizado mejoras en la sala junior, pensada especialmente para los más pequeños, aumentando su comodidad y adaptándola para que vivir el cine sea aún más divertido para toda la familia.

Uno de los grandes hitos de esta reapertura es la de la reforma de la sala de cine con la pantalla en formato scope de cine más grande de Europa, cuyo tamaño y calidad visual ofrecen una experiencia inigualable. Todo ello sitúa a Islazul como un centro comercial a la vanguardia de la proyección cinematográfica nacional.

El cine también incorpora el nuevo servicio Dinner to Table, que permite a los espectadores disfrutar de una oferta gastronómica selecta servida directamente en sus nuevas butacas premium, combinando lo mejor del cine y la restauración en un solo espacio.

Con una superficie de 7.154 m², Cines Yelmo Islazul mantiene su imponente infraestructura, pero con una imagen renovada, más moderna y acogedora, que acompaña esta nueva etapa, con una renovación completa de todos sus servicios e instalaciones como bar, hall, aseos o zonas estanciales.

Con esta reapertura, Islazul anima a los amantes del cine a redescubrir la magia de la gran pantalla a través de una experiencia completamente renovada, emocionante y multisensorial, que se suma a la variada oferta de ocio para toda la familia que caracteriza al centro comercial.