Las subvenciones sociales en Leganés han sufrido un nuevo recorte en la convocatoria de ayudas municipales para 2025. El proyecto del Defensor del Menor, impulsado por asociaciones vecinales y educativas del municipio, ha sido uno de los más afectados: su asignación ha pasado de 6.310 euros en 2023 a tan solo 2.422 euros este año. Un recorte de más del 60% que, según denuncian las entidades, compromete gravemente la atención a familias vulnerables en la ciudad.
«Hemos detectado que en la convocatoria de subvenciones se han ido minimizando las ayudas a los proyectos de carácter social, pero en todas las otras actividades han subido las subvenciones»
Proyecto del Defensor del Menor
Solo un tercio de la subvención: “Ni siquiera nos cubre la mitad”
Desde la llegada del nuevo equipo de gobierno, este proyecto ha ido perdiendo respaldo institucional. La subvención de 2023 —que apenas cubría gastos básicos de papelería y librería— se ha visto reducida hasta quedar en un tercio, mientras las ayudas para actividades deportivas, culturales o de festejos han experimentado incrementos. «No vamos a poder cubrir las necesidades«, lamentan desde el Proyecto en declaraciones a Leganés Activo. Por ello, ya han solicitado una reunión con el concejal responsable para exigir explicaciones.
El proyecto del Defensor del Menor, afirman, es un pilar fundamental en la red de apoyo a familias en situación de vulnerabilidad en Leganés. Está sostenido por el tejido asociativo vecinal y educativo, y tiene como objetivo garantizar que ningún menor quede excluido por falta de recursos.
Apenas llegan a 45 familias… y con fondos propios
El año pasado, las entidades que impulsan el proyecto atendieron a 45 familias, con un gasto de más de 6.000 euros, muy por encima de lo subvencionado por el Ayuntamiento. “Ahora, con apenas 2.400 euros, ni siquiera llegamos a cubrir la mitad”, denuncian. “Vamos a buscar apoyo, pero la situación es difícil”, añaden.
Además, cada vez más institutos de Leganés —especialmente aquellos con programas de garantía social— están pidiendo colaboración para cubrir necesidades básicas como libros, carpetas, mochilas y otros materiales. “Todo esto es muy caro. Muchas familias no pueden asumir ese gasto, y tienen que pedir material de segunda mano porque no pueden llegar a más”, explican a Leganés Activo.
Para las familias sin ingresos o que dependen del Ingreso Mínimo Vital (IMV), el inicio del curso escolar supone un gasto inasumible. Y sin ayuda institucional, el acceso a la educación se convierte en una carrera de obstáculos.
Cambios que dejan fuera a los más vulnerables
Aunque este año la Delegación de Cultura ha destinado 2.000 euros para ayudar a pagar la PAU a jóvenes que no podían afrontar ese gasto, las entidades consideran que este tipo de gestos son claramente insuficientes y no compensan el desmantelamiento progresivo del apoyo estructural a las familias.
Uno de los aspectos más criticados es la eliminación -por parte del anterior Gobierno- de la ayuda directa a la escolaridad, gestionada desde los propios centros educativos. Esta medida permitía ofrecer apoyo económico sin exigir factura previa, algo fundamental para las familias sin papeles o sin capacidad para adelantar el gasto.
“Lo más grave es que estos niños, que ya estaban en la situación más difícil, se han quedado desamparados”, denuncian en palabras a Leganés Activo. Las asociaciones exigen que el Ayuntamiento recupere este tipo de ayudas y no delegue únicamente en programas que no llegan a quienes más lo necesitan.
Exigen respuestas al Ayuntamiento de Leganés
Desde el tejido asociativo, manifiestan su total rechazo a los recortes en proyectos sociales que afectan a los derechos fundamentales y a las necesidades básicas de la ciudadanía. Reclaman que los servicios municipales impulsen programas reales, efectivos y estables que garanticen el acceso a la educación y eviten que ningún menor en Leganés quede atrás por falta de recursos.




