La familia que fue desahuciada de una vivienda en Leganés el pasado 21 de julio vuelve a enfrentarse un mes después a la incertidumbre habitacional. El alojamiento temporal proporcionado tras perder su casa está a punto de terminar y, por el momento, no consta que dispongan de otra vivienda a la que trasladarse.
Ainhoa y su marido tienen dos hijos menores, de 8 y 2 años, y cuentan con ingresos laborales: él dispone de contrato indefinido y ella de carácter temporal. Sin embargo, encontrar un alquiler que puedan asumir continúa siendo el principal problema. «Solo pido un alquiler, me da igual en Leganés o en otro sitio de la Comunidad de Madrid, solo quiero pagar mi casa», explicaba Ainhoa a LEGANÉS ACTIVO el día del desahucio.
El alojamiento temporal termina el 20 de agosto
Después de abandonar la vivienda, Servicios Sociales facilitó a la familia un alojamiento temporal en un hotel de Parla. Un recurso que les ha permitido disponer de un techo durante las últimas semanas, pero cuya fecha límite llega este jueves 20 de agosto.
Fuentes municipales explican que Servicios Sociales ha realizado una intervención en coordinación con la Comunidad de Madrid y que el alojamiento proporcionado tiene carácter estrictamente temporal. «Lo que marca el protocolo es que se prolongue por unas semanas, un mes. Por lo que no podría alargarse más», aseguran fuentes del Ayuntamiento.
Desde Servicios Sociales también se habría ayudado a Ainhoa en la búsqueda de un empleo con un mayor número de horas, según las mismas fuentes, aunque sin éxito.
Desahuciados de una vivienda de la Agencia de Vivienda Social
El origen del caso se encuentra en una vivienda propiedad de la Agencia de Vivienda Social (AVS) de la Comunidad de Madrid. La familia residía allí después de que la anterior inquilina les cediera el piso tras haber trabajado Ainhoa para ella. No obstante, esa cesión no supuso que la familia se convirtiera en titular de un contrato de alquiler con la AVS.

Ainhoa aseguraba haber tratado durante este tiempo de regularizar su situación. «He intentado regularizar todo lo que he podido: he tenido seguro de hogar, he pagado la comunidad, he pagado todas las deudas…», relataba.
Finalmente, el 21 de julio se ejecutó el desahucio, con presencia de la Policía Nacional en el inmueble. Algunos vecinos mostraron entonces su apoyo a la familia. «No hay derecho. Son buenos vecinos», lamentaba una residente del bloque.
Una nueva cuenta atrás para encontrar vivienda
Un mes después, el problema que originó la situación continúa sin una solución estable. La familia necesita acceder a una vivienda que pueda pagar y el recurso de emergencia que ha utilizado durante las últimas semanas está próximo a agotarse.
El caso entra así en una nueva fase especialmente delicada: Ainhoa, su marido y sus dos hijos menores tendrán que abandonar el alojamiento temporal mientras buscan una alternativa residencial.
La familia no reclama permanecer gratuitamente en una vivienda. Su petición, según ha reiterado Ainhoa, es poder acceder a un alquiler que puedan afrontar con sus ingresos, ya sea en Leganés o en cualquier otro municipio de la Comunidad de Madrid.



