Imagen de la Virgen de Butarque en procesión. Foto: Lito Lizana

Ante las cancelaciones de las celebraciones provocadas por el coronavirus, el Vaticano ha propuesto su traslado a los días 14 y 15 de septiembre. La decisión definitiva recae sobre las diócesis.

Este Domingo de Resurrección pone fin a una de las Semanas Santas más extrañas que se recuerdan. La crisis del coronavirus ha obligado a suspender todos los actos públicos con aglomeraciones de personas y el estado de alarma ha pasado por encima de las celebraciones cristianas de este mes de abril. No obstante, el Vaticano ha abierto la puerta a una nueva posibilidad para posponer los eventos típicos de estas fechas al mes de septiembre.

A través de un decreto firmado por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos se ha trasladado una propuesta que no daría aún por zanjadas las ceremonias propias del Jueves Santo y Viernes Santo. Mientras que las fechas de la Pascua no permiten modificación alguna, esta iniciativa permitiría al menos retomar las procesiones que han sufrido el parón en toda España.

La publicación recoge que “las expresiones de piedad popular y las procesiones que enriquecen los días de la Semana Santa y del Triduo Pascual, a juicio del Obispo diocesano, podrán ser trasladadas a otros días convenientes, por ejemplo, el 14 y 15 de septiembre“. Sin embargo, la decisión definitiva recae sobre las diócesis correspondientes de cada ubicación del mapa. En el caso de Leganés, es la Diócesis de Getafe el organismo superior que coordina las 16 parroquias y lugares de culto ubicadas en suelo pepinero.

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A la espera de una respuesta, la sugerencia permitiría redimirse en cierta medida a los creyentes que han visto trastocados sus planes por un hito insólito. El parche, también nunca antes visto, además permitiría apaciguar las pérdidas económicas que han echado a perder todas las inversiones y el trabajo previsto para hacer caja durante esta semana de abril.

Una Semana Santa presente desde casa

Pese a las restricciones, la Semana Santa no ha pasado por Leganés sin dejar huella desde el ingenio. Las nuevas tecnologías se han convertido en grandes aliadas de los lugares de culto. Las ceremonias han podido seguirse en directo mediante diferentes plataformas que han hecho posible mantener la tradición y la distancia de seguridad para prevenir contagios, así como los distintos rituales que han animado a hacer desde casa.

Quienes llevan el confinamiento con mejor humor han dejado incluso su dosis de risas desde las terrazas con pasos muy caseros.

Como en toda la cuarentena, los balcones también han acompañado al ambiente propio de esta época. Todo acto para levantar el ánimo de los vecindarios ha sido recibido con aplausos y las típicas saetas también se han manifestado en esta ocasión, aunque de forma atípica. Sin vírgenes, santos, ni fieles para escucharlas desde lo alto de las casas, pero con un público entregado desde sus respectivos domicilios al que se le han despertado emociones diferentes en distintos puntos de Leganés. Puede incluso que no sea la última vez que se escuchen este 2020.