Ramón Espinar Gallego ha fallecido en la mañana de este 3 de septiembre a los 72 años. Ha sido su hijo, ex secretario general de Podemos, quien ha dado la noticia a través de la red social X.
«Esta mañana ha muerto mi padre a los 72 años después de una enfermedad larga y dura. Quienes han lidiado con la enfermedad degenerativa saben de lo que hablo. La familia, su pareja y yo estamos muy agradecidos a todos los que habéis acompañado y dado cariño. Él ya descansa», ha escrito Ramón Espinar.
A través de la misma vía, el Ayuntamiento de Leganés ha emitido las condolencias en nombre de la institución. «En nombre de toda la Corporación municipal, hacer llegar nuestras más sentidas condolencias y mandar todo nuestro ánimo a la familia y amigos», ha publicado.
Ramón Espinar Gallego: de Jaén a alcalde de Leganés
Nacido en 1954 en Úbeda (Jaén), Ramón Espinar migró, como muchos otros andaluces, con su familia a Leganés en la década de los 60. En Madrid se licenció en Derecho y durante la universidad se acercó y afilió al PSOE y UGT, ascendiendo poco a poco en sus filas hasta convertirse en alcalde de Leganés en 1979.
Sus 25 años le hicieron ser el segundo alcalde más joven de España en las primeras elecciones locales con más del 50 % de los votos. En 1983 fue reelegido con una mayoría del 70%.
Espinar no llegó a dirigir Leganés en una segunda legislatura puesto que dimitió, en favor de Fernando Abad, para convertirse en el primer presidente del Parlamento regional de Madrid.
De consejero con Joaquín Leguina a Caja Madrid
En 1987, Joaquín Leguina le hizo parte de su Gobierno regional. Fue Consejero de Cultura y Portavoz de Gobierno, y desde 1991 hasta 1995 fue Consejero de Hacienda.
A sus 41 años, se apartó de la política dedicándose a la abogacía y siendo miembro del Consejo de Administración de Caja Madrid hasta 2010, del que fue vicepresidente.
En este tiempo como consejero se benefició de las llamadas ‘tarjetas black’. En sede judicial quedó probado que había gastado 178.400 € en compras en establecimientos como en retiradas de efectivo en cajeros automáticos. En 2017 fue condenado por la Audiencia Nacional a un año de cárcel y multa de 3.600€.
Enfermedad degenerativa
Durante los últimos años, Espinar Gallego ha permanecido apartado de la vida pública. En la recta final de su vida, su hijo, Ramón Espinar, ha sido el encargado de compartir que padecía una enfermedad degenerativa que le obligaba a estar con constantes cuidados.




