El último Pleno de Leganés no fue nada fácil para Miguel Ángel Recuenco. El portavoz del PP de Leganés y diputado de la Asamblea de Madrid fue el blanco de todas las críticas durante más de tres horas de las 7 de sesión, donde se debatió el cierre de las urgencias de La Fortuna y Pedroches, lo que ocurrió en las residencias de mayores durante la primera ola, y, más tarde el sistema de escolarización en secundaria.
Durante las críticas, los portavoces de PSOE, Ciudadanos, Leganemos y ULEG coincidieron en solicitar al edil que eligiera entre sus dos cargos ya que: «no puede quedar bien allí y en Leganés cuando se están haciendo tantas cosas malas», tal y como apuntaba la concejala de Mayores, Angelines Micó.
En la misma línea se mostraban Fran Muñoz (Leganemos) y Carlos Delgado (ULEG): «Deje de defender las golfadas de la Comunidad de Madrid y defienda los intereses de los leganenses», aseguraba Muñoz. «No se puede servir a dos señores, sr Recuenco. Tarde o temprano se verá a quién sirve», añadía Delgado.
Sin beneficio para Leganés
Unas críticas que llegan debido a que los partidos no consideran que la condición de diputado regional del señor Recuenco esté beneficiando a la ciudad. «Desde que es usted diputado de la Comunidad de Madrid solo hay malas noticias a esta ciudad», le acusaba Laura Oliva, portavoz del PSOE, quien le acusaba que de «saber antes que nadie» los planes para el cierre de las urgencias de los centros de salud (SUAP).
«Lo primero que hicieron sus vecinos fue modificar la fecha de los Plenos para que tuviese ancho de banda para defender a los vecinos de Leganés. Así que le suplico: Ayúdenos. Dejemos las demagogias«, le solicitaba Enrique Morago, portavoz de C’s Leganés y teniente de alcalde.
Ante todas estas críticas, Miguel Ángel Recuenco hizo caso omiso, sentenciando que está «al lado de los vecinos». Incluso consideró «curioso» que el equipo de Gobierno actual (PSOE+C’s Leganés) le pidiera ayuda: «Es curioso pedir ayuda a mi partido y concretamente a mi persona cuando son incapaces de llamarme para nada, algo que pueden corroborar el resto de la oposición porque les pasará igual».