Soñadora de mente despeinada, asĂ se autodefine Esther Vega. Nacida en Madrid fue adoptada por LeganĂ©s con tan solo 24 años, y nunca se ha movido de la ciudad donde ha hecho su propia familia. AquĂ ha sido diagnosticada, tratada, y ha emprendido su camino de «activista de la salud mental» a travĂ©s de Tik Tok con la ayuda de su libro ‘Pensamientos de una rubia con la mente despeinada’.
Cuéntame un poquito sobre el libro, ¿cómo surgió la idea?
Llevo 37 años con problemas de salud mental. He pasado varios problemas como la anorexia y en los Ășltimos años se me agudizaron. Cuando comencĂ© con la psicĂłloga que estoy ahora empecĂ© a hacer 9 horas de deporte al dĂa para desahogarme⊠era demasiado y se me rompiĂł el peronĂ© tuve una reconstrucciĂłn de muñeca… Mi psicĂłloga me dijo âvamos a parar de deporte y vamos a buscar otros hobbiesâ De siempre habĂa escrito por era la Ășnica manera que tenĂa de expresarme por mi timidez. En ese momento empecĂ© a ir a un taller de escritura y me dio el gusanillo. Mi profesora me animaba a escribir.
En paralelo mi psicĂłloga puso nombre a lo que me pasa: trastorno de la identidad sociativo, que es cĂłmo que dentro de mi viven varias personalidades, debido a un trauma infantil, me servĂa para protegerme. Me empezaron a medicar, me encontrĂ© mejor y me anime mĂĄs aĂșn a escribir un libro para ayudar a otras personas que sufren trastornos y dar visibilidad a la salud mental, porque creo que somos los Ășltimos de la fila en la sanidad y se nos tiene muy estigmatizados ⊠hay muchos prejuicios, la gente tiene mucho miedo a hacerse visible y me dije alguien tiene que ser el primero en levantar la mano y decir, yo tengo este trastorno y no pasa nada.
¿En qué consiste el libro?
Son todos relatos cortos, escritos bajo mi experiencia y mis vivencias, y decidĂ hacerlos visibles para que la gente como yo vean que no estĂĄn solos, que hay mĂĄs gente como ellos, yo los llamo ‘mentes despeinadas’. Y me estĂĄ sorprendiendo la aceptaciĂłn que estĂĄ teniendo.
ÂżCĂłmo estĂĄ siendo la acogida de tu libro?
Ya hemos agotado toda la primera edición y vamos a lanzar una segunda. Mucha gente me hace llegar eso, que ya no se sienten solos, sintiéndose muy identificados con sus relatos y mås valiente para dar el paso para decir que es una mente despeinada. Incluso también gente que son »normales» (entre muchas comillas), puede entendernos y saber por lo que pasamos nosotros.
Como no soy una Tamara Gorro, ni una Paz Padilla… me estĂĄ costando al no tener el respaldo de nadie pero gracias a mis cuentas en TikTok con 15.000 y pico seguidores e Instagram, unos 4.000, puedo anunciar mi libro haciendo directos, y yo lo estoy vendiendo casi todo a travĂ©s de ahĂ. Me paso muchas horas detrĂĄs de la pantalla, y son mis seguidores quien me lo estĂĄn comprando, incluso creando el hasthtag #LaTribudelasMentesDespeinadas. Ellos son mi tribu y la gente que lo compra y hace el bizum, al compartir nĂșmero de telĂ©fono envĂan sus vivencias incluso puedo hablar dos horas con una persona que me ha comprado el libro. No es sĂłlo vender el libro, sino que le escucho y los hago mi gente quĂ© es la magia del libro. Muchas veces les digo, sois valiosos, valientes y vĂĄlidos, y que nadie os avergĂŒence de tener un problema de salud mental.
Justamente has mencionado a Tamara Gorro, una de las influencers que estĂĄ pasando por una depresiĂłn y visibilizĂĄndola… ÂżQuĂ© opinas de ello?
Lo veo fenomenal, porque siempre somos los Ășltimos de la fila. A mĂ lo que me da rabia es la gente que dice que estĂĄ âdepreâ porque ha perdido el autobĂșs o porque se le ha roto una uña. Una depresiĂłn es algo muy grave, es algo que muchas veces la gente por cosas como esa no nos creen… y creo que se nos debe de tomar mĂĄs en serio, porque hay mĂĄs muertes por suicidio que por cĂĄncer, y eso no se cuenta.
Mira, a mi hay dos institutos uno El Salvador y otro en Getafe, que me han pedido dar charlas, precisamente porque hay muchos adolescentes que se suicidan por ese tema y tan siquiera saben reconocer que tienen una depresión o qué les ocurren. En sus casas, muchas veces no quieren que sus hijos tengan eso y lo obvian, ya que en las mismas casas se estigmatiza.
En el mundo de los adultos lo estamos normalizando, pero en el mundo de los jĂłvenes es donde mĂĄs se estĂĄ dando este tipo de cosas, ÂżcĂłmo se podrĂa romper este tabĂș?
Primero, en las casas. Dentro de las familias tenemos que tener los ojos y los oĂdos muy bien abiertos. Hay que escucharlos y tomarlos en serio… nos lanzan muchos gritos sin gritar, debemos estar pendientes y trabajar junto a los colegios, que deben de tener mĂĄs psicĂłlogos y deben (el profesorado) estar mĂĄs pendientes de los bullyng que hacen mucho daño psicolĂłgico y los pueden llevar a muchos trastornos. Los cerebros de los adolescentes son plastilina y somos responsables de ellos… creo que deberĂa haber una asignatura sobre salud mental, de dar el conocimiento para auto diagnosticarse sobre lo que les estĂĄ pasando y estar los padres y los educadores mĂĄs atentos.
No sĂłlo hay que estar pendientes de que nos saquen un 10 en Historia âŠ
TambiĂ©n hay una reclamaciĂłn de psicĂłlogos en la sanidad pĂșblica, Âżte has enfrentado al camino de la sanidad pĂșblica en materia de salud mental?
Si, lo he intentado⊠me veĂan una vez cada tres meses unos 20 minutos. Tan siquiera me preguntaron lo que me estaba pasando. Pasas, te dicen lo que te tienes que tomar y vuelve dentro de 3 meses o de 6 meses. AsĂ no se puede curar nadie, no te sientes escuchada, en 20 minutos no se puede conocer el problema de una persona, ni conocerla, ni hacer un buen diagnĂłstico, es imposible. Todas las enfermedades son importantes pero la salud mental tambiĂ©n.
TerminĂ© con un intento de suicidio y me ingresaron en el Severo Ochoa. SalĂ peor de lo que estaba porque es una cosa tremebunda, no me extraña que la gente tenga miedo a los ingresos hospitalarios… La sanidad pĂșblica en materia de salud mental estĂĄ como en los años 70, es horroroso, para curarte necesitas irte a lo privado. Es asĂ de triste.
Cuando estuve ingresada en el Severo Ochoa, estuve ingresada con una chica, la tenĂan atada por las noches y yo la tenĂa que aguantar gritar… no puedes juntar pacientes con segĂșn quĂ© pacientes, no te pueden preguntar delante de toda la planta si has hecho âpopoâ, no somos animales, trĂĄtanos como personas.
Ahora tengo que ir dos veces en semana y tengo que gastarme 100 euros a la semana. Me he tenido que hacer un seguro privado para que me trate una psiquiatra y poder ir cada mes y medio para que me revise la medicaciĂłn, ya que mi trastorno ya es de por vida y me tienen que revisar la medicaciĂłn porque me puede dar un brote, y yo en un brote las lĂo pardisimas.
A raĂz de esto, me he acordado de la pelĂcula Loco por ella que trata de una chica con bipolaridad en un centro psiquiĂĄtrico y explica varĂas enfermedades. ÂżHas visto que con este tipo de pelĂculas, libros etc… que se haya abierto la mirada de la gente o que algo estĂ© cambiando?
Mira, cuando hice la presentaciĂłn del libro expliquĂ© que cuando la gente escucha la palabra trastorno, se creen que vamos con un cuchillo en las bragas y los vamos a perseguir por un pasillo. TodavĂa hay mucha incultura en materia de salud mental y vinculan la palabra trastorno con trastornado, y no diferencian entre otros trastornos, como el bipolar, de identidad disociativo ⊠no distinguen. Una señora me dijo, ‘pues te veo muy normal para tener un trastorno’. Ellos se piensan que vas con piojos, desdeñada, sin peinar, hablando sola asĂ en una pared acolchada con una camisa de fuerza.
Hay gente que estĂĄ mĂĄs informado, sobre todo las familias que tienen a alguien en su casa, pero en general la gente piensa que el trastorno igual a trastornado, es decir, el esquizofrĂ©nico que mata. Si ven a Raquel Mosquera hablando sola por la ventana la gente lo asocia a la bipolaridad… no sabe distinguir.
Todo este tipo de cosas, libros, pelĂculas lo suele consumir gente con algĂșn trastorno, y sigue siendo para un cĂrculo reducido. En otro medio de comunicaciĂłn por ejemplo, reseñaban que pensaba por la portada que era una novela romĂĄntica, ya que mi portada es una chica en rosa, con su lazo y el tĂtulo y tal… te lleva a que sea algo de humor incluso, o puede que lo compren como se piensen que es otra cosa (risas) o porque me conocen pero no porquĂ© les interese el tema.
Ya, pero eso puede ser un gancho para acercarla al mundo de la salud mental….
Si, y hay gente que me dice, es que he llorado mucho por lo que has pasado o hemos llegado a conocerte mucho mĂĄs….
ÂżTodos los relatos en tu libro son biogrĂĄficos?
Si, lo son. Muchos son sacados de las sesiones, de los MRD de las sesiones con mi psicĂłloga, una especie de regresiones en bĂșsqueda de mi niña que es la que ha sufrido. Realmente lo que sufrĂ es un trauma infantil por abusos sexuales y estamos intentando averiguar, porque yo no me acuerdo quiĂ©n fue. Tengo toda mi infancia borrada y a travĂ©s de este aparato lo recuerdo, son sesiones muy duras.
En el libro las trasmito entre la realidad y la fantasĂa para no hacer sangre ya que quiero que sea un libro que se entienda pero no quiero que el lector sufra. Son relatos bonitos, te explico que me he intentado suicidar pero no te lo explico con detalles. Hay en uno que digo, «los locos tenemos 7 vidas como a los gatos pero a mĂ sĂłlo me quedan 5».
Intentas hacer todas las metĂĄforas posibles para que no sea tan sangrante âŠ
Si, ademås es un libro que es muy fåcil de leer porque son metåforas y ejemplos que lo puede entender un niño de 15 o un señor de 100. No es macabro, es un libro que te lleva a lo que sufre una persona con salud mental sin llevarte a la chicha. Luego hay otros relatos que los meto para relajar el tono.
¿Qué buscas con este libro?
Soy una activista de la salud mental a la que los noes le han dado mĂĄs fuerza en la lucha, pero que a una persona no la cojan en un trabajo o no la acepten en un taller por tener un trastorno me hierbe la sangre. ÂżPor quĂ© no puedo decir abiertamente que tengo un problema de salud mental y la gente me pueda ayudar? Quiero animar a la gente de que no se escondan, que no hemos hecho nada malo…
La autoestima se basa en una buena valoraciĂłn de nosotros mismos, de ser autocrĂticos y de tolerar nuestros defectos. Si conseguimos que la visiĂłn de nosotros mismos cambie, nuestra referencia respecto al exterior mejorarĂĄ.Un abrazo muy fuerte Esther.