Laura García: “Tengo un gen de superación que me hace seguir aquí”

Laura García Salinero ha cumplido 23 años y más de 400 partidos en la élite del baloncesto femenino. Repasamos con la escolta del Innova-tsn Leganés su carrera y sus metas profesionales

Publicidad - Continúe leyendo

Nos acercamos al Pabellón Carlos Sastre con sorpresa. Es 4 de enero y, tras solo una semana de descanso, el Innova-tsn Leganés está de nuevo en la pista entrenando. En solo 4 días vuelven a la carga y 7 jugadoras lo dan todo en la pista: “es lo que hay, hay que sacar petróleo”, asegura Nacho García. Las bajas están haciendo mucho daño al equipo.

En una esquina, con dos pesas y a las órdenes del preparador físico, Laura García Salinero hace entrenamientos de fuerza y es que, precisamente, una lesión la tiene apartada del juego. “Me lesioné ante el Zaragoza con una rotura de 1 centímetro en el gemelo. En tres días nos enfrentábamos al IDK, mi equipo me necesitaba… forcé y se ha abierto. Espero en unas semanas estar con ellas de nuevo en la pista”, nos explica.

Esta lesión ha dejado un sabor agridulce a un final de año que venía con un reconocimiento a su carrera bajo el brazo: su partido 400 en Liga Femenina. “Son 400 en España pero estuve 7 años en Francia donde fue alrededor de 200… Es anecdótico pero es algo bonito que te reconozcan con ese momento que hubo en el partido ante el IDK, pero son muchísimos más y esperemos que sean más”.

Después de 23 años de jugadora, ¿en qué momento te sientes de tu carrera?

Llevo jugando desde los 8 años y la verdad es que cuando era pequeña nunca me imaginé que podría llegar a ser jugadora profesional de baloncesto. Fue una evolución natural. La verdad es que me siento orgullosa, privilegiada de poder vivir de lo que más me apasiona y creo que si con 41 años sigo jugando es porque tengo ese hambre de evolucionar, ser mejor jugadora cada día, seguir aprendiendo… sigo teniendo esas mariposillas en el estómago. Soy una enamorada de este deporte y quiero seguir viviéndolo mucho más.

Publicidad - Continúe leyendo

El baloncesto ha llegado a ser tu forma de vida más que un deporte…

Es lo que más he hecho durante toda mi vida, lo que más me gusta y con lo que más disfruto. Hay más cosas en la vida, no solo el baloncesto, pero es parte de mi. Es mi forma de vida, totalmente (risas).

¿Qué otros deportes practicas?

Me gustan muchísimos deportes, evidentemente no como el baloncesto pero sí que en verano, cuando estamos fuera de temporada, alguna cosa con cuidado sí que hago. Paddle, bicicleta…

El fútbol siempre me ha gustado mucho y de pequeña era lo que más hacía pero en el colegio no había fútbol femenino y la única opción era gimnasia rítmica y baloncesto y escogí el baloncesto… y no me ha ido tan mal. A lo mejor si hubiera habido fútbol femenino hubiera seguido el mismo camino y hubiera sido profesional, nunca lo sabremos porque no sé si se me hubiera dado tan bien.

Salinero ante el Zaragoza. Foto: Lito Lizana [Recursos]
Publicidad - Continúe leyendo

Cuando empezaste, ¿tenías un plan b?

No… Con 18 años los jóvenes tienen que elegir una carrera cuando ni siquiera saben quiénes son ellos mismos y fue un poco lo que me pasó. No sabía qué quería hacer en la vida pero fue dándose y he ido para adelante (risas).

Muchas jugadoras compaginan otros estudios con su carrera profesional.

En mi caso no porque en bachillerato le dedicaba más tiempo al baloncesto que a estudiar y era un poco desastrillo. Mis padres vivían en Alcalá de Henares y dedicaba una hora para ir al Canoe a los entrenamientos y no me daba tiempo. Después intenté Trabajo Social pero no me enganchó… luego fui encaminándome a formarme en la preparación física y es otra de mis pasiones.

¿Dirías que es uno de tus secretos?

Al final he alargado mi carrera deportiva gracias a cuidar mucho la preparación física y la nutrición. Creo sin duda que ha sido la clave para poder estar donde estoy.

Publicidad - Continúe leyendo

Aunque estoy cualificada para hacer mi propia preparación física, siempre he trabajado con alguien a mi lado porque cuando la haces tú al final puedes acomodarte y desde fuera te pueden indicar mejor. Estos años he trabajado con un preparador físico personal, Adolfo Madrid y un nutricionista, Endika Montiel. Me siento orgullosa de haber podido trabajar con ellos. Son los causantes de que esté en tan buen estado de forma, totalmente.

Hay muy pocos casos de jugadoras que alarguen tanto su carrera deportiva sin lesiones graves, que al final es lo que suele retiraros…

Bueno, yo con 33 años estando en Francia me rompí el ligamento cruzado de la rodilla, es una lesión que ha retirado a muchos. Pero a mi una lesión no me iba a parar y di todo de mi para volver. Lo bueno es que me dio la oportunidad de conocerme y mejorar más. Para mi fue el momento más duro de mi carrera porque me apartó del baloncesto 10 meses pero fue súper enriquecedor porque me dio la oportunidad de crecer como persona, conocerme más y ser mejor físicamente. Entrené más que nunca para volver y la muestra está en que las siguientes dos temporadas fueron las mejores de mi etapa en Francia. Eso fue gracias a mi tesón, constancia, echarle narices… porque me apasiona lo que hago.

¿Cómo te preparas mentalmente para eso? Muchos en tu lugar hubieran pensado: ‘aquí se acaba todo’.

Creo que va un poco innato. Tengo un gen de superación que me hace no rendirme, soy muy constante. Es verdad que pasé momentos muy duros porque perdí mucha masa muscular en el cuádriceps y no mejoraba pero pensé ‘esto lo saco yo por mis narices’. Fue un poco así. Tengo esa sangre que me hierve que dice ‘no puede quedarse así’. Si me volviera a pasar (ojalá que no), no pensaría en retirarme, entrenaría más para volver aunque fuera un partido.

salinero leganes basket
Laura García Salinero recuerda lo que aprendió en su época más dura. Foto: Lito Lizana

De estos años que has estado como jugadora profesional, has pasado por un montón de entrenadores, clubes, de modelo de juego… ¿qué intentas aprender de cada experiencia?

Soy una esponja. Desde pequeña he intentado quedarme con las cosas que me pueden ofrecer los entrenadores e incluso las jugadoras, al final siempre se nos da mejor o peor algunas cosas y siempre he intentado en ese sentido enriquecerme de los que tengo alrededor, tanto compañeras como adversarias porque al final son muchos años en los que se compite con las mismas.

En Francia es un estilo de juego más físico y tuve que adaptarme. Incluso cuando me rompí la rodilla, yo era muy penetradora y tuve que entrenar más el tiro porque eso de entrar a la guerra ya no puedes hacerlo tanto. Te haces más completa al final.

En estas más de dos décadas, ¿has notado esta evolución del deporte femenino en el baloncesto de Primera?

No. Es bastante complicado, no estamos reconocidas como profesionales, por ejemplo.

En el fútbol femenino las jugadoras se han movilizado para conseguir este reconocimiento.

Sí, pero aquí no.

¿Lo ves posible?

Ojalá. Si lo han hecho ellas, ¿por qué no nosotras?

Cuando miras al futuro, ¿qué hay?

No me pongo metas. Día a día, partido a partido… yo me encuentro bien. Todos nos lesionamos, esto es un bache en el camino, espero que muy pequeño, pero mi intención es seguir jugando. Tendría que ser un desastre lo que acabe de temporada para no seguir el año que viene.

De cara a futuro: Estoy ahora mismo trabajando en un proyecto personal con dos espacios, uno dedicado a la preparación física y otro para mejorar la técnica de baloncesto de niños y adultos. De hecho ya llevo unos años con estos, pero el día que lo deje esto pasará a ser mi principal ocupación. Es un proyecto bonito que está cocinándose y espero que muy pronto sea una realidad.

¿Cómo ves al equipo actualmente?

Estamos tocadas. Hace un mes estábamos muy ilusionadas tras la victoria ante el Zaragoza, fue un subidón para nosotras y era ilusionante, un pasito para soñar con muchas cosas pero desde ese partido ha sido todo un caos. Hemos perdido cuatro partidos y tres de ellos nos han hecho mucho daño.

Es una liga muy competitiva y, no es por poner excusas, pero todos los detalles cuentan y la semana después solo pudimos entrenar un día en media pista del Europa, en el Sastre el día antes hicimos algo… Y a horas del partido nos dicen que teníamos que jugar en Pinto y fue una dura derrota ante un rival directo como el Bembimbre… La puedes asumir pero la que nos hizo más daño fue la de Estudiantes que perdimos en el último segundo.

ARCHIVO. Jugadoras del Basket Leganés celebran una victoria. Foto: Lito Lizana

Y las lesiones nos han marcado. En Zaragoza, Taylor se rompió la tibia a 7 días de incorporarse, y luego yo me rompo el gemelo. Ante el IDK, que jugamos en Fuenlabrada y sin entrenar, tuvimos la baja de nuestra jugadora referente, Vivi, por problemas burocráticos que ha tenido que volverse a su país para gestionarlo; y nuestro rival directo nos ganó de 30. Para más inri, ante el Valencia fuimos solo 7 jugadoras: Ceci fue baja y Marta Hermida también con laringitis. Y después, Kayla también con problemas burocráticos…

Te quedas con sabor amargo de esta primera vuelta por estas cuatro derrotas que empañan bastante todo, que no es tan desastre pero la liga está super apretada. Nadie quiere descender. Antes con 7 victorias te podías mantener pero ahora no se sabe si te podrás salvar con 10.

Será un mes de enero complicado…

Yo creo que el día que el roster esté completo y hagamos varios entrenamientos con 10, volveremos… Llevamos cinco semanas sin ser diez: el baloncesto se juega 5 contra 5 y si no lo entrenas así es muy difícil. Está complicado pero en cuanto recuperemos efectivos y podamos trabajar… Tenemos buena plantilla, estamos comprometidas y si el año pasado lo sacamos, estamos capacitadas este año para volver a hacerlo.

Esperemos que sí. Muchas gracias.

A vosotros.

Publicidad - Continúe leyendo

Otras noticias

NEWSLETTER ✉

Recibe las últimas noticias de Leganés en tu corre electrónico cada lunes con el mejor análisis de la actualidad.

SUSCRIBIRSE

Suscribir a
Notificar a
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios
Este contenido pertenece a Leganés Activo. No se permite la copia ni la reproducción parcial o total sin permiso.