Actos cancelados durante el primer mes del estado de alarma | Fotomontaje: Leganés Activo

El estado de alarma nacional se ha cobrado ya su primer mes de confinamiento, un periodo que ha dejado a Leganés huérfana de multitud de acontecimientos deportivos, obras, espectáculos o festejos previstos para entonces.

La etapa que ha englobado del 14 de marzo al 14 de abril de 2020, como mínimo, forma ya parte de los tiempos más rocambolescos que ha vivido la sociedad española contemporánea. La crisis sanitaria por el COVID-19 se ha llevado por delante las actividades a pie de calle, en los espacios de ocio y las relaciones interpersonales piel con piel. Un virus ha obligado al mundo a parar y España suma ya su primer mes completo en esta tesitura.

Todos los planes previstos para esta época y para las fechas venideras se han visto obligados a cancelarse, posponerse o reinventarse gracias a las nuevas tecnologías. Hacemos un repaso de la programación que el coronavirus se ha llevado por delante en Leganés.

Festividades reinventadas

La salud no entiende de festividades, de días marcados en el calendario ni de creencias. La Semana Santa más inverosímil que se recuerda ya ha tocado a su fin, a la espera de conocer si los actos que quedaron en el camino se retomarán o no más adelante. Los leganenses han tenido que vivir unas Pascuas atípicas desde casa, vacías de procesiones, aglomeraciones y pasión.

Las herramientas para seguir la tradición online han servido como parche, aunque como sustitutivo completo de la Semana Santa se han quedado cortas. De ahí que algunos vecinos hayan querido incluso aportar su granito de arena desde los balcones. Las aplicaciones tampoco han podido levantar el lastre económico constante que están viviendo los comerciantes y los trabajadores que cada año consiguen hacer su agosto con estas celebraciones.

Como las fiestas cristianas, todos los días conmemorativos han quedado en un plano muy secundario. En un mes de cuarentena se ha ‘celebrado’ el Día del Padre con más medidas de protección de la historia, el Día del Teatro sin funciones o el Día del Beso más a distancia. Si hubo un sector especialmente reconocido fue el de la sanidad, que afrontó su día el 7-A aglutinando mensajes y gestos de aliento hacia su dirección.

El deporte, en casa

Leganés echa de menos a su deporte y a sus deportistas, sobre todo cuando llegan los fines de semana. Los aficionados han superado ya el mes entero sin fútbol, balonmano, baloncesto, voleibol ni nada que se le parezca en directo. Las restricciones han dejado las competiciones pendientes de un hilo y el final de temporada en los distintos campeonatos está todavía por resolver en cada disciplina.

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Las dimensiones de la pandemia han llevado al parón desde al deporte formativo hasta los torneos de la élite mundial. En 2020 no habrá, por ejemplo, Juegos Olímpicos de Tokio ni Eurocopa de fútbol, pospuestas ambas citas para el año próximo. Con ello también se han tenido que modificar todos los pasos de clasificación y preparatorios, suspendiéndose hasta nuevo aviso los Preolímpicos que en varias disciplinas ya deberían haberse resuelto entre marzo y abril.

La respuesta de los deportistas, que ni siquiera tienen permiso para entrenar en gimnasios o en sus instalaciones habituales, ha sido trasladar sus rutinas de ejercicio a casa. Y con más o menos medios, los pepineros han demostrado que saben cómo apañárselas.

Las calles leganenses habían llegado a adornarse con la cartelería que anunciaba la XXII Carrera Intercampus que nunca pudo verse el 22 de marzo en que se había programado. Los organizadores ya han reaccionado para cambiar la fecha al mes de octubre siempre que el coronavirus permita una tregua para aquel entonces. El apartado deportivo no ha sido el único afectado en la UC3M, que ha tenido que modificar la modalidad de sus clases para todo lo que resta de curso y ha visto cómo los exámenes de la EBAU se han empujado al mes de julio.

Mes de cuarentena, mes sin arte en vivo

También la programación cultural ha sufrido el tremendo revés del COVID-19. Las salas de teatro, de cine o de conciertos llevan un mes sin acoger visitante alguno y las grabaciones han quedado congeladas.

Por tanto, las productoras han tenido que idear nuevos planes para que su trabajo no quede tirado por tierra. Los estrenos teatrales de este mes o las galas benéficas han tenido que aplazarse hasta nuevo aviso y con ellos multitud de estrenos previstos en las carteleras de los cines. Estos últimos, sin embargo, se han movido entre la opción del cambio de fecha o la de impulsar su trabajo en las plataformas online de pago.

Concierto-Los-Zigarros-leganesactivo

La música continúa, sí, pero entre cuatro paredes. Los artistas han hecho las maletas a las redes sociales y es allí donde se les está pudiendo ver y oír en directo como solución casera. Los escenarios de conciertos de Leganés presentan un estado desierto todos y cada uno de los días y las grandes fiestas han tenido que echar el cierre. Las inmediaciones de La Cubierta, irreconocibles a causa del estado de alarma.

El coronavirus centra la política

Pero la Plaza de Toros no solo estaba preparándose para albergar acontecimientos festivos. En este mismo recinto debía haberse celebrado el 21 de marzo la tercera Asamblea Nacional de Podemos. El acto se frustró por la falta de condiciones para mantener la seguridad de los asistentes, aunque la parte de las votaciones planteadas de forma telemática sí pudieron desarrollarse con normalidad.

Por último, el ‘planning’ del Ayuntamiento de Leganés también se ha visto afectado por la enfermedad. Aunque la actividad política sigue a la orden del día e incluso se ha incrementado, casi todas las medidas han estado propiciadas o influidas por el brote de coronavirus que ha colocado a la ciudad como una de las más afectadas del país. Ni siquiera ha estado permitido un alto para realizar los homenajes presenciales por las víctimas del 11-M al ser incompatibles con la prohibición de formar muchedumbres.

Además, los concejales pepineros se quedaron sin llevar a cabo el Pleno fijado para marzo en unas semanas con numerosos actos sociales reivindicativos sobre la mesa. La emergencia sanitaria ha tirado por tierra manifestaciones como la segunda oleada de paros del CUT del Ayuntamiento, protestas en cuatro barrios distintos por el “abandono” en sus calles e incluso ha llevado a la interrupción del encierro en la Escuela-Conservatorio de Música. El respeto al estado de alarma ha prevalecido, aunque los organizadores advierten de que las concentraciones volverán una vez superada la emergencia sanitaria si no han visto mejoras en sus reivindicaciones.